Zulema Galperín, la señora que se animó a subirse al colectivo y al escenario tarde en la vida
Tenía 90 años y una historia que arrancó después de los cincuenta: de la oficina al taller del Teatro Regio, de ahí a Chiquititas, Gasoleros y hasta el sketch de la Abuela cocainómana junto a Sebastián Presta.
Me entero de la noticia y no puedo evitar imaginarla sentada en uno de esos viejos colectivos porteños, con la función de Fango negro pasando alrededor. Zulema Galperín murió a los 90 años y la Asociación Argentina de Actores y Actrices fue la encargada de comunicarlo. La actriz venía de esos recorridos que arrancan tarde, cuando uno ya cree que la vida adulta está armada para otro lado, y de repente aparece un taller teatral y cambia todo.
Su currícula es de esas que dan envidia y ternura al mismo tiempo. Pasó por Chiquititas y por Gasoleros, se metió en películas como Puan y La extorsión, y también se animó al streaming: estuvo en Nada, Envidiosa, El tiempo de las moscas y Gutiérrez is mai neim. Antes de eso había laburado años en tareas administrativas, hasta que en la década del 90 se le cruzó la actuación y no la soltó. En 1997 arrancó en el taller de Entrenamiento Teatral del Teatro Regio y después siguió formándose en otros espacios.
La Abuela cocainómana y el humor que la conectó con los más chicos
Una de las puertas por las que Zulema entró en la pantalla de mucha gente fue el humor. En Duro de domar, el programa que encabezaba Sebastián Presta, interpretó junto al propio Presta al sketch conocido como la Abuela cocainómana dentro del segmento Préstico. Ahí estaba la galperín desatada, haciendo reír a una audiencia que probablemente la vio primero en ficciones como Poliladron, Verdad consecuencia, Primicias, Epitafios, Viudas e hijos del rock and roll y Buenos chicos. También pasó por la miniserie En París.
Una carrera en escenarios poco convencionales
- En Fango negro, de José Gabriel Núñez y dirigida por César Sambatario, actuó dentro de un colectivo que circulaba por Buenos Aires: el público viajaba como pasajero y la función pasaba en serio.
- En Motivos para levantarse por la mañana, de Germán Akis y Raúl Baroni, se subió al escenario del Teatro Arlequino.
- En 2021 se metió en Superhéroes y heroínas urban@s, la miniserie que nació de un taller de la Fundación SAGAI, y compartió el capítulo La página en blanco con María del Carmen Simari y Mirta Calza Citín.
Su filmografía da cuenta de un recorrido largo y variado: Los justos, Eva Perón, Pacto de silencio, Blindado, Los adoptantes y La estrella roja, entre otras. Estaba afiliada a la Asociación Argentina de Actores y Actrices desde el 2000 y nunca cortó el vínculo con la entidad, que al conocer la noticia la despidió resaltando su interés poético y su presencia en cada espacio que habitó.
Zulema Galperín nació el 18 de abril de 1936, se acercó a la actuación cuando ya había criado hijos y pagado cuentas, y construyó una carrera que mezcló ficción, cine, teatro, publicidad y plataformas. Se fue a los 90 y me queda dando vueltas una imagen hermosa: la de una mujer que dejó la oficina, se subió a un colectivo de ficción y nunca más bajó del escenario.
