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Ridley Scott y el fracaso que el tiempo convirtió en profecía: “La filmé 25 años antes de tiempo”

El director de “Alien” y “Blade Runner” repasa el tropiezo de “Legend” en 1985, una fantasía oscura con Tom Cruise y Tim Curry que la crítica destrozó y la taquilla no acompañó. Cuatro décadas después, la cinta es de culto y Scott asegura que el mundo todavía no estaba listo para escucharla.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · 27 de agosto de 2026 · hace 23 h

Me acuerdo de la primera vez que vi “Legend” como si fuera ayer. Era una tarde de domingo, mi viejo la había traído en un VHS usado y yo no tenía la menor idea de lo que me esperaba. Recuerdo el silencio en el living cuando el Señor de las Tinieblas, con la cara pintada de rojo y una voz que parecía venir del fondo de la tierra, aparecía entre los árboles. Me acuerdo de Tim Cruise, jovencísimo, corriendo por el bosque con unos cueros que le quedaban un poco ridículos, y de esos unicornios blancos que parecían salidas de un sueño. Y me acuerdo, sobre todo, de la sensación de que estaba viendo algo que nadie me había mostrado antes. Por eso, cuando leí que Ridley Scott sigue defendiendo esa película como si fuera un hijo al que le hicieron bullying en el patio de la escuela, no pude más que darle la razón. Hay veces que el público se equivoca. Y esta fue una de ellas.

Un cuento de hadas que llegó demasiado pronto

Corría 1985 y Ridley Scott ya era una leyenda después de haber reinventado la ciencia ficción con “Alien” y “Blade Runner”. En vez de seguir por ese camino, el director británico se mandó una apuesta rarísima: un cuento de hadas oscuro en el que Jack, un leñador con cara de Tom Cruise, tiene que enfrentar al mismísimo diablo para salvar a los últimos unicornios y a la princesa de la que está enamorado. Del lado del mal, un Tim Curry en estado de gracia, con un maquillaje que parece pensado para asustar a varias generaciones. La película se llamó “Legend” y se comió un garrón que no se merecía. Las críticas fueron a la carga, hubo retrasos eternos antes de que llegara a las salas y la recaudación fue un papelón: apenas 23,5 millones de dólares contra un presupuesto que andaba entre los 25 y los 30 millones.

Para tener una idea de lo que fue el batacazo, hay que pensar en el momento que vivía Cruise. El pibe estaba en pleno despegue, a punto de transformarse en una de las figuras más grandes de Hollywood. “Legend” fue, justamente, la última fantasía épica que aceptó protagonizar. Dicen que quedó tan quemado con la experiencia que dijo “basta de hadas” y nunca más volvió a meterse en un rodaje de ese palo. Scott, en cambio, jamás se bajó del caballo. Hace poco, en una entrevista con The Guardian, el director fue al hueso: la película no había fracasado, el público simplemente no estaba preparado para recibirla. “La gente decía que Legend no funcionaba. Pero yo creo que sí. Es hermosa y espectacular. Simplemente la hice 25 años antes de tiempo. Hoy en día, todas estas películas que se promocionan bajo el nombre de El Señor de los Anillos y Harry Potter son como Legend. Hacía tiempo que les había dado la espalda y pensé: maldita sea, debería haberla hecho ahora”, tiró, con la franqueza que lo caracteriza.

“La gente decía que Legend no funcionaba. Pero yo creo que sí. Es hermosa y espectacular. Simplemente la hice 25 años antes de tiempo.”Ridley Scott

Lo de Scott no es un capricho de director que no sabe aceptar un fracaso. Si uno mira lo que pasó después, la lectura cierra. Las grandes sagas fantásticas que explotaron en los años 2000, con sus elfos, magos, dragones y héroes imberbes, demostraron que el público masivo estaba más que dispuesto a pagar una entrada para meterse en universos de criaturas mágicas y aventuras descomunales. Justo el territorio que “Legend” había explorado veinte años antes, aunque con una estética de cuento oscuro que en su momento resultaba imposible de encajar en cualquier categoría. La estética visual de Scott, ese tono sombrío, esos bosques que parecen pintados con carbunclo, y la actuación memorable de Curry como un villano de presencia imponente le terminaron ganando un lugar que el estreno le había negado.

Una obra de culto que sigue ganando terreno

Cuarenta años después de su estreno, “Legend” se vende como una rareza en el catálogo de Scott. La imagen del villano de Tim Curry bajo la lluvia, los unicornios blancos como la leche, los duendes del bosque, todo eso se convirtió en material de referencia para generaciones de directores y diseñadores que crecieron viéndola en video. La película se reeditó varias veces, tuvo una versión del director que le devolvió la banda de sonido original de Tangerine Dream y hasta apareció en la selección oficial del Festival de Cannes de 1986, donde compitió por la Palma de Oro sin suerte. Scott, mientras tanto, no se quedó quieto: siguió rodando como si el mundo se acabara mañana, con clásicos como “Thelma y Louise”, “Gladiator” y “Black Hawk Down”, y regresos a la ciencia ficción con “Prometheus” y “The Martian”. Pero cada tanto, cuando alguien le pregunta por “Legend”, se le nota una mezcla de orgullo y de bronca contenida. Orgullo por una película que sigue hermosa y vigente. Bronca porque el mundo no la vio en su momento.

Así las cosas, me queda dando vueltas una pregunta: cuántas otras películas que hoy miramos en Netflix o en el cine con una sonrisa cómplice fueron, en su momento, un fracaso de esos que duelen. Cuántos directores se fueron a la cama con la sensación de que el público no había entendido nada. Y cuántas de esas obras, con el paso de los años, terminaron encontrando al espectador que siempre merecieron. “Legend” es, tal vez, el caso de estudio más claro de los últimos cuarenta años: una película adelantada a su tiempo, ninguneada por la crítica, vapuleada en la taquilla y, sin embargo, incapaz de morir. Como los unicornios que quería salvar Tom Cruise, parece destinada a seguir ahí, dando vueltas, esperando que alguien la descubra. Si todavía no la viste, te diría que te sientes una noche, apagues la luz, y le des una oportunidad. El cine, a veces, también sabe ser paciente.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

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