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Un hotel boutique en Recoleta que hace del vino argentino su razón de ser

A metros de la avenida Alvear, un establecimiento de 29 habitaciones pensado por la familia Catena combina cava con cerca de 300 etiquetas, gastronomía patagónica y un diseño que reutiliza toneles de roble francés. En 2025 figuró entre los 20 mejores hoteles de América del Sur según los Readers' Choice Awards de Condé Nast Traveler.

Por Sebastián VukovicTurismo · 4 de septiembre de 2026 · hace 2 h

El acceso al hotel ya anticipa la identidad del lugar. Sobre la avenida Quintana, en pleno corazón de Recoleta, una puerta de seis metros de altura elaborada con madera de roble francés — procedente de los toneles que en otra etapa contuvieron vino — recibe al visitante con un peso que requiere asistencia para ser movida. El detalle funciona como una declaración de intenciones: detrás de esa entrada, el vino argentino ocupa cada rincón del proyecto. Sebastián Vukovic, desde la sección Turismo, repasa los rasgos centrales de un establecimiento que en 2025 se ubicó en el decimocuarto puesto del ranking Top 20 Hotels in South America de los Readers' Choice Awards de Condé Nast Traveler, segundo entre los argentinos de la nómina.

Habitaciones sindos iguales y una reforma en marcha

La propiedad dispone de 29 habitaciones distribuidas en distintas categorías, ninguna idéntica a otra. Las bañeras fueron talladas en Mendoza a partir de una sola pieza de madera, lo que garantiza formas únicas en cada unidad. En el piso doce, dos dúplex cuentan con terraza propia orientada hacia la Basílica del Pilar, mientras que las habitaciones del sexto piso añaden sauna seco privado. Desde mayo de 2026 el hotel lleva adelante una reforma piso por piso, con el propósito de sostener la estética que lo caracteriza. La oferta se completa, en el piso ocho, con un spa que dispone de pileta climatizada, sauna seco, sauna de vapor y sala de masajes.

Cava con cerca de 300 etiquetas y gastronomía de autor

El bar de vinos, bautizado Verdot, tiene como pieza central una cava climatizada de cuatro metros de largo por tres metros de altura, que resguarda cerca de 300 etiquetas provenientes de Mendoza, Salta, San Juan, La Rioja y la Patagonia. El espacio ofrece catas guiadas por sommeliers, en formatos privados o para grupos de hasta 50 personas. La propuesta gastronómica se completa con Rufino, una parrilla que funciona exclusivamente para la cena y que se abastece, en parte, de una huerta propia ada en el subsuelo del edificio. La cocina está a cargo de un especialista en cocina patagónica, mientras que la barra de tragos lleva la firma del responsable detrás de Florería Atlántico, bar que en su momento integró el ranking de los 50 mejores del mundo según The World's 50 Best Bars.

  • Cava climatizada con cerca de 300 etiquetas de Mendoza, Salta, San Juan, La Rioja y la Patagonia.
  • Catas guiadas por sommelier, privadas o para grupos de hasta 50 personas.
  • Parrilla Rufino, abierta solo para la cena, con huerta propia en el subsuelo.
  • Spa en el piso ocho con pileta climatizada, sauna seco, sauna de vapor y sala de masajes.
  • Sala de reuniones con videoconferencia incluida, sin cargo adicional para los huéspedes.

El hotel fue creado a comienzos de la década de 2010 por integrantes de la familia Catena, una de las trayectorias más reconocidas del vino argentino. La cercanía con la avenida Alvear — la zona más exclusiva de Recoleta — y la oferta de servicios poco habituales, como la sala de reuniones con videoconferencia sin costo, explican buena parte de su posicionamiento internacional. En la actualidad, cerca del 80% de los huéspedes proviene del exterior, con mayoría de estadounidenses y mayor presencia europea durante el invierno del hemisferio norte. La estadía promedio oscila entre una y dos noches, lo que refleja el perfil de un visitante que combina turismo urbano con intereses enológicos.

El entorno inmediato aporta atractivos propios: la avenida Alvear conserva su fisonomía histórica, y a pocas cuadras se levantan el Centro Cultural Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Biblioteca Nacional. La combinación entre patrimonio porteño, oferta cultural y una hotelería de nicho configura uno de los polos más requeridos del turismo internacional en Buenos Aires. Para reservas e información adicional, Sebastián Vukovic recomienda consultar los canales oficiales del establecimiento antes de planificar la visita, ya que la reforma en curso puede modificar la disponibilidad de algunas categorías.

SV

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