Los Russo quieren que la próxima Avengers se sienta como un western de Sergio Leone, y cuentan por qué
Joe y Anthony Russo citan a Leone como guía para "Vengadores: Doomsday" y prometen una película de casi tres horas pensada como evento de sala. Hay un detalle del proceso que llama la atención: arrancaron a rodar sin el guion terminado.
Volví a leer varias veces la nota y me quedó dando vueltas una imagen: los Russo, los mismos que le pusieron el moño a "Endgame" hace seis años, sentados frente a un cronista de la agencia AP hablando de Sergio Leone como quien habla de un manual de instrucciones. Anthony Russo fue al hueso: "Joe y yo crecimos con todo tipo de cine, pero los westerns siempre han sido muy especiales para nosotros". Ahí, en esa frase, está la clave de la nueva "Vengadores: Doomsday".
Un western italiano como mapa de ruta
La película que tienen en la cabeza, y en la pantalla, es "Hasta que llegó su hora" ("C'era una volta il West"), el western que Leone estrenó en 1968, con Charles Bronson, Claudia Cardinale y Henry Fonda esperando su venganza bajo un calor que parece de otro siglo. Lo que los Russo dicen admirar no es la polvareda ni los duelos al mediodía, sino el pulso que Leone le imprimía a cada plano: un director capaz de sostener una escena íntima durante minutos enteros, con el Monument Valley de fondo, sin que la cosa se caiga.
"Doomsday" durará 165 minutos, casi las tres horas exactas que tenía la película de Leone. Para los Russo esa coincidencia no es capricho: quieren reproducir esa sensación de cine grande, pensado para verse en una sala oscura, con butacas llenas y palomitas a medio comer. Son conscientes de que el mundo cambió desde "Endgame" y de que el streaming se llevó a buena parte del público a sus casas, pero igual van con todo a la apuesta de sala.
“El western, al igual que el cine de superhéroes, fue declarado muerto en distintas épocas después de períodos de saturación del público, y sin embargo encontró la manera de volver con obras de peso.”Anthony Russo, en diálogo con AP News
Lo que nadie esperaba del detrás de escena
Hay un dato del proceso que a mí, particularmente, me eriza la piel: la producción arrancó sin el guion terminado. Los propios Russo lo plantearon como parte de su método, casi como si la improvisación fuera un motor creativo. No es algo que se vea todos los días, menos todavía en una superproducción de este calibre, y deja abierta una pregunta razonable: ¿se puede improvisar a esta escala y que el resultado no se note en la costura?
Por ahora, sin funciones todavía abiertas ni fila en la que haya parado esta vez, la cita sigue siendo la pantalla. Habrá que esperar a que la película llegue a las salas y ver si los Russo logran esa alquimia que prometen: la épica de un western crepuscular servida en formato Marvel. Cuando se confirmen la fecha de estreno en Argentina y el precio de la entrada, vuelvo a pasar por acá para contarlo.
