La familia Guinness se sube a Netflix: ocho episodios para desarmar un imperio cervecero desde adentro
La nueva serie de Steven Knight reconstruye las disputas de los herederos de la cervecería más famosa de Irlanda a partir de la muerte de Benjamín Lee Guinness en 1868. Un drama de época con Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn como pilares de una dinastía que se pelea por el apellido y por la plata.
Te imaginarás la escena: Dublín, 1868, una mansión enorme de ladrillos oscuros donde se acaba de morir el patriarca de la familia más rica de Irlanda. El féretro todavía está caliente y los hijos ya se están midiendo con la mirada. Eso es exactamente lo que propone La casa Guinness, la nueva serie de Netflix que llega para mostrar cómo se cocina un imperio cuando los herederos no se ponen de acuerdo en nada.
El punto de partida es la muerte de Benjamín Lee Guinness, el fundador de la cervecería que hoy sigue siendo una de las marcas más reconocidas del mundo. El hombre deja a sus cuatro hijos a cargo de un negocio enorme y, como era de esperar en cualquier familia con mucha plata y mucho apellido, lo que debería ser una transición ordenada se transforma rápidamente en una batalla legal, emocional y política.
Un drama de familia con la Irlanda del siglo XIX como telón de fondo
La serie no se queda en los pasillos de la mansión. La producción se tomó el trabajo de meter dentro de la trama todo el contexto de la Irlanda del siglo XIX, con sus desigualdades tremendas y sus tensiones políticas a flor de piel. Los Guinness son dueños de buena parte del aparato productivo del país y eso los pone en el centro de una sociedad que está cambiando de abajo hacia arriba, aunque no siempre para bien.
“La casa Guinness mantiene esa línea: un drama histórico que usa el origen de un imperio como excusa para explorar lo que ocurre puertas adentro cuando hay mucho dinero y mucho apellido en juego.”La nota de presentación de la serie
- Anthony Boyle como uno de los herederos centrales de la familia.
- Luis Partridge y Emily Fairn completan el trío protagónico.
- Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly forman parte del elenco.
- Steven Knight, creador de Peaky Blinders, firma la producción.
- Ocho episodios en total, con Dublín de 1868 como punto de partida.
Detrás de cámara está Steven Knight, el mismo que construyó el universo de Peaky Blinders y que ya tiene bastante mano puesta para esto de mezclar violencia, clase y vínculos familiares en una misma bolsa. Acá repite la fórmula: familias que se quieren y se destrozan al mismo tiempo, poder que se ejerce con la billetera abierta y una Irlanda que todavía está buscando su lugar en el mapa.
¿Por qué mirar una serie sobre una fábrica de cerveza?
A mí, si me preguntás, me parece que lo más interesante de La casa Guinness no es la cerveza en sí, que también, sino ver cómo se reparten el pastel cuando hay cuatro hijos, una empresa gigante y cero acuerdo. Es el viejo deporte de las familias con plata, pero ambientado en un siglo XIX que todavía tenía reglas más rígidas y donde un heredero podía perderlo todo por una firma mal puesta. Netflix la subió completa y son ocho capítulos, así que da para sentarse una noche de sábado y dejarse llevar por las peleas de esta dinastía que, querés o no, cambió la forma en que el mundo toma una pinta.
