Establecidas en la rutina diaria, las stablecoins se consolidan en la Argentina como refugio y medio de cobro
El responsable global de una billetera cripto con presencia en el país sostuvo que una porción amplia de la población ya las utiliza para resguardar ahorros en dólares y percibir ingresos del exterior, en un cambio de uso respecto del perfil especulativo que domina en otras regiones.
El cuadro resulta singular a escala mundial. Mientras en la mayoría de los países las criptomonedas continúan siendo un instrumento de especulación reservado a una minoría, en la Argentina una porción amplia de la población ya utiliza stablecoins, y lo hace principalmente con dos fines: resguardar ahorros en moneda extranjera y cobrar ingresos originados en el exterior. Así lo describió Alvin Kan, director de operaciones (COO, por sus siglas en inglés) a nivel global de Bitget Wallet, billetera (aplicación digital de almacenamiento de criptoactivos) que mantiene presencia en el país.
Según explicó el directivo, durante su visita al país tomó contacto con usuarios y desarrolladores, y percibió un notorio desplazamiento de las conversaciones. En su visión, el acento dejó de estar puesto en la negociación de contratos o de memecoins (criptomonedas de baja emisión, sin respaldo técnico y sujetas a variaciones bruscas de precio) y pasó a girar en torno a la preservación del poder adquisitivo y a la operatoria cotidiana. "Muy pocas personas hablan de negociación de contratos perpetuos o de memecoins; cada vez más gente habla de pagos, de ahorrar en dólares", afirmó Kan al describir el tenor de los intercambios.
Un cambio de tendencia a escala global
El ejecutivo apuntó que en el plano internacional se verificó el mes pasado un punto de inflexión: por primera vez, la cantidad de usuarios que realizaron transacciones de pago superó a la de quienes hicieron operaciones de trading. Esa relación, a su criterio, confirma que los criptoactivos están dejando de ser exclusivamente un vehículo de apuesta para convertirse en un instrumento de uso cotidiano.
El contraste regional resulta elocuente. En Asia, indicó, el perfil dominante continúa siendo el del operador especulativo; en la Argentina, en cambio, predomina el usuario que dolariza ahorros, percibe remuneraciones por trabajos remotos o gestiona transferencias internacionales con menores costos y plazos más breves respecto de los canales bancarios tradicionales.
Próximos productos: cobro de trabajos remotos y rendimiento
- Una cuenta bancaria virtual de Estados Unidos que permitiría recibir transferencias de cuenta a cuenta y acreditarlas como stablecoin (criptomoneda con precio anclado al de otra moneda, generalmente al dólar) directamente en la billetera del usuario, orientada a profesionales y trabajadores remotos.
- Una opción alternativa para canalizar remesas (envíos de dinero que un emigrado realiza desde el exterior hacia su país de origen) sin atravesar intermediarios tradicionales, con comisiones más bajas y plazos menores.
- Herramientas de rendimiento sobre stablecoins en régimen de autocustodia (modalidad en la que el propio usuario controla las claves de acceso a sus fondos, sin delegarlas a la plataforma), con una alternativa inicial equivalente a una tasa anual de aproximadamente el 3%, sin necesidad de trasladar los fondos a otra plataforma.
Para quienes procuren tasas más elevadas, el directivo adelantó que la compañía prevé ampliar el menú de opciones a medida que se incorporen nuevos socios, bajo el principio de mantener el control de los activos dentro de la billetera del usuario. Kan sostuvo que el costo de las transferencias internacionales mediante stablecoins resulta inferior al de los canales tradicionales y que los tiempos de liquidación son más acotados, rasgos que vuelven a esos activos en una vía práctica tanto para cobros como para pagos en cualquier país.
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