El Muñeco se calza el buzo de Ecuador: Gallardo asume el Tricolor con la mira en el Mundial 2030
La Federación Ecuatoriana oficializó al ex técnico de River como nuevo entrenador de la selección. Debutaría en un cuadrangular en octubre y firmó por cuatro años. Una apuesta fuerte, con historia pesada y un horizonte claro.
Confirmado: Marcelo Gallardo es el nuevo entrenador de la selección de Ecuador. Lo anunció la Federación Ecuatoriana de Fútbol después de una semana de negociaciones a pura reunión en Madrid, donde el presidente Francisco Egas le bajó el martillo al acuerdo. Contrato por cuatro años y un objetivo pintado en la pared: llegar al Mundial 2030.
Para mí, la noticia no es menor. El Muñeco, de 50, vuelve al banco después de su salida de River en febrero pasado, y lo hace en un escenario totalmente nuevo para él: una selección nacional. Es su primera experiencia al mando de un seleccionado y, además, en una plaza donde la vara queda alta: Sebastián Beccacece, también argentino, había llevado al Tricolor al Mundial de este año.
Un debut con viento a favor y cuatro rivales
El estreno podría caer en la próxima fecha FIFA. Ecuador tiene en agenda un cuadrangular del 1 al 5 de octubre frente a Japón, Panamá y Nueva Zelanda. Cuatro partidos en cinco días, con el jet lag de siempre y un equipo que apenas se está conociendo. Gallardo va a tener poco tiempo para probar de la cocina.
- Gallardo firmó por cuatro años con la Federación Ecuatoriana, con el Mundial 2030 como meta central.
- No dirige desde febrero, cuando se fue de River Plate tras su segundo ciclo en el club.
- Sustituye a Sebastián Beccacece, que dejó al Tricolor luego de caer en dieciseisavos del reciente Mundial ante México.
- Su primer desafío sería un cuadrangular en la fecha FIFA de octubre, frente a Japón, Panamá y Nueva Zelanda.
- Como DT de River dejó dos Libertadores (2015 y 2018), una Sudamericana (2014) y tres Copas Argentina (2016, 2017 y 2019).
El historial ecuatoriano en los Mundiales es corto pero con un techo claro. Cinco participaciones, la mejor en Alemania 2006, cuando Luis Fernando Suárez los llevó a octavos y cayeron con Inglaterra. En Qatar 2022, con Gustavo Alfaro, se quedaron en grupos. En el Mundial de este año repitieron esa suerte en la primera ronda, hasta que Beccacece les estiró la vida hasta los dieciseisavos. Ahora el que toma la lapicera es el Muñeco.
El horizonte tampoco es cualquier cosa. El Mundial 2030 se disputará en España, Portugal y Marruecos, con algunos partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay para festejar los cien años del torneo. O sea: a Gallardo le toca armar un proyecto largo, con Eliminatorias de por medio y la presión de un país que ya se acostumbró a estar en la fiesta.
Para el lector de acá, la pregunta del millón es cómo le va al Muñeco con una selección. Siempre fue un técnico de club, de día a día, de tirar línea en el entrenamiento. Ahora le toca gestionar egos de distintos clubes, viajes largos y fechas FIFA espaciadas. Y, sobre todo, sacarse de encima el karma reciente de los equipos ecuatorianos en los Mundiales: dos veces eliminados en grupos en las últimas dos citas, y ni hablar del recuerdo fresco de México en dieciseisavos. La vara, otra vez, queda corta y alta al mismo tiempo.
Lo que viene, en el corto, es la prueba de fuego de octubre. Ahí se va a ver qué tan rápido el Muñeco le mete mano al plantel, qué nombres elige y con qué sistema se planta. Después, la tabla de posiciones de las Eliminatorias dirá el resto. Por ahora, Ecuador tiene nuevo DT y un argentino en el banco. Y eso, para esta parte del continente, nunca es un dato menor.
