Colapinto metió el Alpine en el Top 10 de la práctica en Monza y acaricia la qualy
El argentino cerró la tercera sesión del Gran Premio de Italia con el décimo tiempo, a cinco milésimas de su compañero Gasly y a menos de un segundo del Mercedes de Russell, que fue el más rápido del día.
Acá va lo que hay que saber: Franco Colapinto terminó la práctica del viernes en Monza con el décimo puesto. Décimo, literal. A la vista parece poco, pero mirá el contexto: el piloto de Pilar metió el Alpine a menos de un segundo del Mercedes de George Russell, que se llevó la sesión con lo mejor del día. En Monza eso es plata, y más para un equipo que pelea desde atrás en la grilla.
El reloj le dio al argentino 1m23s101 en su mejor giro con neumático blando. Lo metió en un primer intento de tres vueltas pasadas las dos terceras partes de la sesión, cuando ya tenía el auto en modo clasificación. Cinco milésimas lo separaron de Pierre Gasly, su compañero de equipo, que terminó noveno. Dato clave: misma diferencia entre las dos butacas de Alpine. Simétrico el rendimiento, parejo el rendimiento.
Un trabajo en dos tiempos
El plan estuvo claro desde el inicio. El equipo mandó a la pista primero a Colapinto y después a Gasly, ambos con compuestos medios. La idea fue probar la puesta a punto y juntar datos pensando en la carrera del domingo. En esa primera parte, Colapinto completó 16 vueltas y su mejor registro con goma amarilla fue 1m23s766. Después cargó el tanque y rodó en 1m25s para simular ritmo de carrera, con dosificación de combustible de por medio.
Después del minuto 40 vino la segunda salida, ya con el blando puesto para buscar la vuelta rápida. Ahí apareció el 1m23s101 que lo dejó en el Top 10. En total completó 22 giros durante toda la sesión. Trabajo prolijo, ordenado, sin tropiezos.
Hablemos del contexto, que acá manda. Monza es Monza: rectas largas, frenadas tardías, alerón bajo. Un circuito donde la velocidad punta pesa y donde el viento puede complicarte una vuelta entera. Y el viento en la Parabólica suele ser un jugador más. Este viernes no fue la excepción: las ráfagas hicieron de las suyas en la última curva y varias trompeadas lo dejaron claro.
Para Alpine, la cita italiana tiene un condimento extra: el paquete de actualizaciones que estrenaron en Zandvoort. Ese upgrade permitió achicar la brecha con la media del resto de la parrilla. Ahora, en Monza, donde las rectas castigan al que no tiene carga, el equipo apuesta a sacarle el jugo a esas mejoras en clasificación. La apuesta es clara: pasar a la Q3 con los dos autos.
Yo te lo digo así, mirá: el Top 10 en la práctica es una buena señal, pero la foto definitiva la sacamos hoy con la qualy. Colapinto está en zona de pelear por meterse entre los diez mejores de la grilla. Y si las cosas van como hoy, con esa paridad con Gasly, las chances crecen.
Lo que viene
La actividad sigue este sábado con la clasificación del Gran Premio de Italia, carrera 16 del campeonato. Alpine llega con confianza, con su piloto argentino enchufado y con un auto que respondió en el simulacro. La carrera del domingo será a las 36 vueltas al circuito lombardo, donde todo se define en las frenadas y en el ritmo largo.
