Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Volver al gimnasio sin lesionarse: la mirada de un kinesiólogo sobre la paciencia y los hábitos de cada uno

Emiliano Gallegos sostiene que la evaluación previa, la técnica antes que el peso y unas tres sesiones semanales marcan el camino para retomar el ejercicio sin sobresaltos, y advierte que hacer deporte no borra las horas sentado frente al escritorio.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 18 d
Volver al gimnasio sin lesionarse: la mirada de un kinesiólogo sobre la paciencia y los hábitos de cada uno

La mañana se levanta con esa luz tibia que entra por los ventanales de los consultorios del centro, y en la voz de Emiliano Gallegos hay algo de esa calma ordenada que también se aprende cuando uno estudia el cuerpo ajeno durante años. El kinesiólogo recibe a este cronista con la amabilidad de quien sabe que, en el fondo, cada paciente llega con la misma pregunta mal disimulada: cómo volver a moverse sin pagar las consecuencias a los pocos días. Acá abajo, en plena temporada en la que las consultas se multiplican, el especialista prefiere desandar el camino y empezar por lo básico.

Sedentarios que hacen deporte

Gallegos no esquiva el diagnóstico y lo define con una frase que se vuelve a escuchar entre los vecinos de Once y de Constitución, donde abundan los trabajos de oficina. Nos consideramos no sedentarios, pero muchas veces somos sedentarios que hacen deporte, advierte, y la descripción pega de lleno en la rutina de miles de personas que pasan ocho horas sentados y reservan el movimiento para una hora de gimnasio o de footing. La salida que propone no pasa por entrenarse más, sino por sumar pausas activas durante la jornada, pequeños cortes con escaleras en lugar del ascensor o unas sentadillas mientras se espera que salga el café.

Evaluar, planificar y avanzar de a poco

Cuando se acerca el momento de retomar la actividad, el profesional insiste en un primer paso que muchos saltean: la evaluación personalizada. Lo fundamental es hacer una evaluación, preguntar por los hábitos y, a partir de eso, planificar, resume, y a partir de ahí arma una frecuencia de alrededor de tres entrenamientos por semana, con estímulos pequeños al inicio y una progresión que respete la adaptación del cuerpo. La técnica, aclara, siempre por encima de la carga, porque las estructuras necesitan acomodarse antes de exigirles más.

  • Conocer los hábitos y el nivel de cada persona antes de fijar una rutina.
  • Entrenar alrededor de tres veces por semana y subir la exigencia de manera gradual.
  • Priorizar la técnica del movimiento por encima del peso para evitar lesiones.
  • Incorporar pausas activas en la jornada para reducir las horas sentado.
  • Cerrar cada sesión con estiramientos y ejercicios adecuados al estado físico.
“Lo más importante es la técnica del ejercicio, no la carga, para no lesionarse.”Emiliano Gallegos, kinesiólogo
EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

Te puede interesar