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Martes, 3 de noviembre de 2026
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Un somnífero aprobado en 2019 deja pesadillas y parálisis en una parte de sus usuarios

Un estudio con reseñas de pacientes asocia el lemborexant con sueños intensos y episodios de inmovilidad al despertar, y señala que una cuarta parte de quienes lo probaron lo dejó.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 2 h
Un somnífero aprobado en 2019 deja pesadillas y parálisis en una parte de sus usuarios

Un medicamento pensado para combatir el insomnio está en el centro de una nueva discusión sobre sus efectos. Se trata del lemborexant, aprobado en 2019, que según un estudio próximo a publicarse en la revista Sleep Medicine provoca parálisis del sueño y pesadillas vívidas en una parte de quienes lo toman. La investigación fue realizada por especialistas del Rutgers Brain Health Institute, que se propusieron mirar de cerca qué dicen los propios pacientes una vez que lo prueban en su vida diaria.

La diferencia central con los somníferos tradicionales está en el modo de acción. Según explican los investigadores, el lemborexant no apaga el cerebro de manera generalizada, como hacen los fármacos clásicos, sino que bloquea las señales de la orexina, una sustancia que regula el estado de vigilia. Para los autores, esa particularidad ayuda a explicar por qué algunos pacientes experimentan efectos que no son habituales con otros medicamentos para dormir.

Lo que surgió de las reseñas

El equipo analizó 260 reseñas publicadas en el sitio Drugs.com entre 2020 y 2023. Los números que arrojó el relevamiento muestran un panorama con matices, en el que conviven experiencias muy distintas.

  • El 68 % de los usuarios reportó al menos un efecto secundario.
  • Dentro de ese grupo, el 32 % describió sueños muy intensos o pesadillas que alteraban el descanso.
  • El 22 % mencionó episodios de parálisis del sueño, es decir, despertar sin poder moverse ni hablar.
  • Alrededor del 25 % de los pacientes abandonó el tratamiento por esos efectos.
  • Cerca del 30 % afirmó que la calidad de su sueño mejoró de forma notable.

Entre quienes decidieron dejar la medicación, la parálisis del sueño apareció en cuatro de cada diez reseñas. Una de las usuarias que calificó el fármaco con la nota más baja describió con crudeza lo que vivió al despertar.

“Sentía que no podía moverme, como si estuviera paralizada. Quería gritar, pero no me salía la voz.”Usuaria que calificó el fármaco con 1 sobre 10

Una explicación posible y sus límites

Los investigadores plantean que el bloqueo de la orexina podría prolongar la fase REM del sueño, el período en el que el cerebro normalmente inhibe el movimiento muscular. Si esa fase se extiende hasta el momento del despertar, la inmovilidad y los sueños intensos persisten cuando la persona ya está recuperando la conciencia. Algunos usuarios que vivieron la parálisis la describieron como manejable, e incluso curiosa, una vez que entendieron lo que les pasaba.

Los propios autores reconocen una limitación importante: quienes dejan reseñas en internet tienden a ser personas con experiencias muy positivas o muy negativas, lo que puede sesgar los resultados. Además, en los ensayos clínicos previos a la aprobación del fármaco, menos del 2 % de los participantes reportó parálisis del sueño y entre el 1 % y el 3 % mencionó pesadillas, cifras bastante menores a las que aparecen en las reseñas.

EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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