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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Salarios privados: la mejora depende de dónde se mire la línea de arranque

El poder adquisitivo de los trabajadores formales mejora 9% desde enero de 2024, pero cae 3,6% si se incluye diciembre de 2023. Los empleados públicos pierden en ambos recortes y los informales muestran una recuperación desde niveles muy bajos. Vivienda, servicios y transporte pesan más en el bolsillo que lo que sugiere el índice general.

Por Marta BarríaEconomía y empleo público · · hace 25 d
Salarios privados: la mejora depende de dónde se mire la línea de arranque

La foto de los salarios privados registrados en la Argentina cambia de signo según el mes que se tome como punto de partida. Vamos a los números: si la medición arranca en enero de 2024, el poder de compra de los sueldos formales acumula una mejora real del 9%. Si en cambio se incorpora diciembre de 2023 al cálculo, la variación pasa a terreno negativo, con una pérdida del 3,6%. La diferencia no es menor: explica por qué dos análisis sobre el mismo período pueden llegar a conclusiones opuestas.

Por qué diciembre de 2023 cambia el resultado

El salto inflacionario de diciembre de 2023, cuando el Índice de Precios al Consumidor marcó 25,5% mensual según el INDEC, actúa como una bisagra en cualquier serie salarial. Al excluir ese mes, los precios acumulan un aumento del 234,7% desde enero de 2024; al incluirlo, el acumulado ronda el 320%. El salario real queda entonces atrapado entre dos denominadores muy distintos, y eso define si la cuenta cierra en positivo o en negativo.

El desglose: nominal, inflación y poder adquisitivo

Para los trabajadores privados registrados, la comparación se mueve en una franja angosta: una mejora del 9% real desde enero de 2024 o una caída del 3,6% si se suma diciembre de 2023, según los datos del INDEC. Los empleados públicos muestran pérdidas en los dos escenarios, con caídas reales de entre el 0,7% y el 16,5%. Los asalariados informales, en cambio, registran mejoras reales de entre el 85% y el 115%: una recuperación importante, pero que parte de ingresos fuertemente deteriorados.

  • Salarios privados registrados: +9% real desde enero de 2024; -3,6% incluyendo diciembre de 2023 (INDEC).
  • Salarios públicos: caídas reales de entre 0,7% y 16,5% en ambos escenarios (INDEC).
  • Salarios informales: mejoras reales de entre 85% y 115%, desde niveles bajos (INDEC).
  • Vivienda, agua, electricidad y gas: alrededor de 530% acumulado.
  • Transporte: 274% acumulado.
  • Inflación general acumulada desde enero de 2024: 234,7%; incluyendo diciembre de 2023, cerca de 320%.
  • Puestos privados perdidos en el período: más de 240.000 (SIPA).

Qué mide cada indicador

El RIPTE, elaborado por la Secretaría de Trabajo, considera remuneraciones brutas de empleados formales con más de 13 meses de antigüedad y deja afuera tanto a quienes no cumplen ese requisito como a los trabajadores no registrados. El Índice de Salarios del INDEC, en cambio, separa tres universos: empleo privado registrado, empleo público y empleo informal. Esa diferencia de cobertura ayuda a entender por qué un mismo fenómeno puede leerse de maneras tan disímiles según la fuente que se consulte.

Los porcentajes difundidos no tienen una fecha de cierre especificada, una limitación que el INDEC suele aclarar en sus informes técnicos: sin mes final definido, los números describen la trayectoria de la serie pero no permiten afirmar cuál es la situación salarial del momento presente.

El peso de los gastos fijos

Aun cuando el ingreso acompañe a la inflación promedio, hay rubros que avanzan más rápido que el índice general y por eso pesan más en el bolsillo. Vivienda, agua, electricidad y gas acumulan alrededor de 530% desde enero de 2024, más del doble del 234,7% registrado por el IPC para ese mismo recorte. El transporte sube 274%, también por encima del promedio. Para una familia que destina una proporción alta de su sueldo a esos rubros, el resultado final puede ser muy distinto del que sugiere la comparación salarial contra el índice general.

El empleo, la otra variable que falta

La evolución del sueldo no cuenta toda la historia. El SIPA, sistema que administra la ANSES, registró más de 240.000 puestos privados perdidos en el período analizado. Se trata de una dimensión que queda fuera de cualquier comparación de salarios: pueden mejorar los ingresos promedio de quienes conservan el empleo formal mientras, en paralelo, cae la cantidad de trabajadores que acceden a esa protección. La próxima reunión paritaria y la próxima fecha de pago prevista por el calendario de la ANSES servirán como próximas referencias para actualizar tanto los acuerdos salariales como los datos de empleo registrado.

MB
Marta BarríaEconomía y empleo público

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