Rosario aguantó el cero y la dorada se define desde los doce pasos
Argentina y Paraguay empataron sin goles en la final del fútbol masculino de los Juegos Suramericanos. El equipo de Placente falló en la última puntada y ahora todo se resolverá en los penales.
Cero a cero en Rosario y el oro quedó pendiente. La Argentina se quedó a centímetros de gritar campeón en el estadio Marcelo Bielsa, pero el palo y la falta de puntería lo mandaron todo a los penales. El minuto clave fue el de Jainikoski: el zurdazo del entrerriano se estrelló contra el poste y le sacó el grito de gol a un país entero.
La Argentina lo buscó, Paraguay se aferró
Lo cierto es que la Argentina hizo casi todo lo que tenía que hacer, menos el gol. En el segundo tiempo el equipo de Placente se plantó en campo paraguayo y generó tres situaciones clarísimas, las tres con un sello propio: conexión, velocidad y un remate final que se fue por poco. Tulián arrancó por la izquierda, Jainikoski definió cruzado y la pelota se perdió afuera. Minutos después, el propio Jainikoski se acomodó cerca del área y la metió contra el palo. Después llegó una combinación entre Domínguez y Tulián que terminó con un disparo desviado. Tres chances, ninguna adentro. El fútbol, a veces, es así de ingrato.
Paraguay, mientras tanto, se paró de contra y casi lo gana en una. Pedro Zarza avanzó por la derecha y le cedió la pelota a Junior Gamarra, que la agarró de primera y obligó a Leguizamón a lucirse con una volada firme. El equipo de Alcaraz terminó con diez: Thiago Fernández se fue expulsado por una segunda amarilla inservible, pero se bancó el hombre de menos y se llevó el partido a los penales.
- Jainikoski: dos situaciones claras, un palo y un remate cruzado que se fue afuera.
- Tulián: dueño de la banda izquierda, asistidor en las dos jugadas más peligrosas.
- Leguizamón: la gran figura albiceleste, le sacó el gol a Gamarra y sostuvo el arco.
- Fernández (Paraguay): doble amarilla y expulsión en el tramo final.
- Zarza: el motor guaraní, siempre de pie y generando peligro cada vez que la agarró.
Un primer tiempo trabado y con dientes apretados
En la primera parte no se sacaron diferencias y la pelota picó más afuera que adentro de las áreas. La Argentina avisó con una jugada que terminó en los pies de Subiabre, pero Leonardo Sosa se cruzó justo y le ahogó el grito. Paraguay respondió con una volea de Zarza que pasó cerca y dejó en silencio al estadio. Antes del descanso se armó un lío entre jugadores que terminó con amonestados de los dos lados: Subiabre, Gamarra y Leguizamón vieron la amarilla y ya llegaron con lo justo al complemento.
El camino hasta acá había sido peleado. La Argentina arrancó con un triunfo ajustado 1-0 ante Uruguay, después empató 1-1 con Venezuela y se metió por diferencia de gol. En semis le ganó 1-0 a Perú con un gol de Espíndola cuando el partido ya se moría. Paraguay, en tanto, venía de ganarle 1-0 a Chile en la otra semifinal y arrastraba el antecedente del 2-1 sobre la Albiceleste en el Grupo B. Por algo estos dos se encontraron otra vez en la final.
Cómo sigue y qué mirar
El oro se define en los penales. Ahí, el viento del Marcelo Bielsa —que en Rosario siempre se hace sentir y hoy también fue un jugador más— puede ser un aliado o un enemigo. La Argentina terminó con la posesión, con las situaciones y con la iniciativa, pero ahora depende del arco. La medalla de bronce ya quedó en manos de Perú, que venció 2-1 a Chile. Ahora a esperar: la definición por penales se juega este domingo y la Selección necesita que la suerte, por una vez, se ponga del lado nuestro.
