Photoshop ahora te deja pedirle los cambios por escrito, como al kiosco de la esquina
Adobe reagrupó sus herramientas de inteligencia artificial en un nuevo editor que trabaja por instrucciones de texto y capas independientes. Para los que extrañan el método tradicional, también queda la opción manual.
El otro día le pedí a una app de edición que me agrandara el cielo de una foto y me devolvió tres nubes, un ave inexistente y un segundo horizonte. Imagínense mi cara cuando vi que el Photoshop oficial se está moviendo exactamente hacia ese terreno: escribir lo que querés y que la máquina lo haga. Spoiler: esta vez parece que funciona mejor que mi app misteriosa.
Adobe presentó el AI Assisted Editor, un espacio de trabajo en fase beta dentro de Photoshop que junta bajo un mismo techo varias funciones que antes vivían repartidas entre el programa principal y Adobe Firefly. La lógica es directa: hay una barra de texto, vos le decís qué querés modificar de la imagen y el sistema interpreta la orden y la ejecuta. Ni selection ni máscara: escribís y listo, como pedir un cortado en un bar de avenida Corrientes.
Qué herramientas trae el editor nuevo
- Prompt to Edit: describe el cambio y la IA lo aplica sobre la imagen, sin necesidad de seleccionar.
- Relleno generativo: inventás el contenido de una zona a partir de una indicación de texto.
- Ampliación generativa: estirá los bordes de la imagen completando lo que falta.
- Eliminación de fondos: recorta el fondo automáticamente, como pasar la muñeca por la cocina y que aparezca sola.
- Escalado generativo: aumenta la resolución de la imagen sumando detalles.
- Herramienta Quitar: borra elementos no deseados.
- AI Markup: dibujás flechas y manchas sobre la foto para marcarle a la IA qué tocar.
Cada resultado aparece como una capa editable. Eso, traducido al castellano de todos los días, significa que si te arrepentís, la apagás como quien apaga la luz del living sin tocar el resto de la casa. En flujos profesionales, ese esquema no destructivo es lo que permite probar sin romper nada, algo que cualquier diseñador que haya perdido una entrega a las tres de la mañana sabe apreciar.
Para los que no quieren soltar el mouse
Si lo tuyo es la selección milimétrica y mover capas como si fueran figuritas del álbum, tranquilo: el editor clásico sigue vivo y ahora se llama Pro Editor. También recibe actualizaciones, entre ellas Prompt to Edit integrado en la barra de tareas contextual, que permite pedir modificaciones por texto sin tener que marcar antes la zona a editar.
La actualización completa suma otras piezas que vale la pena conocer. Una nueva capa de ajuste llamada Luz reúne controles de exposición, contraste, iluminaciones, sombras, blancos y negros, con una lógica parecida a la de Camera Raw pero integrada en el sistema de capas, lo que evita abrir un panel separado. También llega Instruct Edit con máscaras, basado en el modelo Firefly Image 5, que modifica áreas específicas sin pedir precisión quirúrgica: el sistema interpreta el contexto y aplica el cambio solo dentro del área marcada, dejando el resto intacto, algo muy útil cuando hay un rostro, un logo o un producto que no querés que termine con tres ojos.
“La función Markup va en la misma dirección: en vez de escribir, dibujás directamente sobre la imagen con flechas, trazos o manchas de color para indicarle a la IA qué zona modificar. Es el método ideal para cuando la explicación escrita te queda corta o, como me pasa a mí, cuando ya no acordás cómo se llama la herramienta en inglés.”Material de base sobre Photoshop
Consejo práctico antes de lanzarse a probar: arrancá por imágenes que no vayas a usar profesionalmente. La beta es beta y la mejor forma de aprender qué le sale bien y qué le sale mal es equivocarse sin pagar el costo de arruinar una tapa de revista. Cuando le agarres la mano, ahí sí: pasás al archivo serio. Y si el viento de Buenos Aires te lleva la inspiración, acordate que la capa editable es tu red de seguridad.
