Neuquén, bajo la pelusa blanca: el calendario se corrió y el fin ya se asoma
Las lluvias y los días nublados atrasaron unos diez días la caída de las fibras de los álamos. Según el INTA, el fenómeno cedería hacia el próximo fin de semana.
Con el cielo grisáceo y la luz baja que dejaron las lluvias de las últimas semanas, acá abajo, en Neuquén, la pelusa de los álamos llegó tarde a su cita de cada primavera. Lo que suele asomar entre el 15 y el 20 de octubre recién empezó a fines de mes, y en los últimos días se concentró el momento de mayor intensidad, con calles, veredas y espacios verdes cubiertos de fibras blancas.
El retraso tiene una explicación bastante directa. Las temperaturas más frescas, la lluvia persistente y los días con poca luminosidad demoraron la apertura de los frutos de los álamos femeninos y, con ella, la dispersión de las semillas. El calendario se corrió, y la caída se produjo aproximadamente diez días después de lo habitual.
Por qué la pelusa sale solo de algunos árboles
No todos los árboles generan pelusa. Solo las variedades femeninas producen esas fibras, que envuelven a las semillas y les permiten viajar por el aire. En la región hay numerosos ejemplares de álamos híbridos euroamericanos femeninos, introducidos hace décadas tanto en chacras como en espacios verdes urbanos. En la ciudad, las semillas rara vez germinan, aunque sí pueden hacerlo en ambientes húmedos cercanos a los ríos.
Las fibras tampoco caen solas. El viento cumple un papel clave en su dispersión, y por eso la intensidad de la caída puede variar de un día a otro según las condiciones que se den en cada jornada.
Qué se está haciendo para reducir la pelusa
Desde hace años, el INTA Alto Valle promueve el uso de variedades masculinas de álamos y sauces para bajar la producción de pelusa. Además de no generar fibras, esos nuevos clones sirven como cortinas rompevientos que protegen cultivos de manzanas y peras durante las ráfagas fuertes de primavera y verano. Según lo expuesto, la incorporación gradual de estos ejemplares reduciría con el tiempo la cantidad de pelusa en el ambiente urbano.
- La caída se corrió unos diez días respecto del calendario habitual.
- El pico de mayor caída ocurrió la semana pasada.
- El fenómeno continuaría durante esta semana, con variaciones según el viento.
- La estimación del especialista es que cedería hacia el próximo fin de semana.
“En general siempre es entre el 15 y el 20 de octubre, y ahora fue a fines de octubre, unos días posteriores.”Esteban Thomas, ingeniero forestal del INTA
