Llega de la mano de Logitech un teclado pensado para los que juegan y laburan en la misma máquina
El G512 X 98 suma sensores analógicos en las teclas de movimiento y switches mecánicos en el resto, con polling rate de 8.000 Hz y diales programables para el G HUB.
A primera vista parece un teclado más, de los tantos que pasan por la mesa de cualquier curioso. Pero cuando uno lo apoya sobre el escritorio y empieza a leer la ficha técnica, el asunto cambia: el Logitech G512 X 98 no es un teclado común, ni pretende serlo. La propia marca lo presenta como un equipo híbrido, pensado para ese público que pasa de la planilla de cálculo al battle royale sin cambiar de periférico, y la idea tiene su lógica.
Lo que cambia en el pulso
El corazón del G512 X 98 es una tecnología llamada TMR, o magnetorresistencia de túnel, que se aplica en las teclas de movimiento. Lo que hace, en criollo, es leer la posición analógica del dedo con una demora de apenas 0,125 milisegundos. Traducido: cuando uno frena en seco en un shooter o arranca una contrarrelación en un campo abierto, la respuesta llega antes de que el ojo termine de procesar la imagen. La tasa de actualización de 8.000 Hz hace el resto: cada combo, cada cancelación, cae en el fotograma exacto, lo que en juegos de pelea se nota y mucho.
Mezclar y mezclar, sin soldar nada
El plato fuerte del modelo se llama Dual Swap y, para mí, es lo que realmente lo separa de la oferta conocida. El usuario puede poner interruptores analógicos Gateron KS-20 en las teclas que más le importan y completar el resto con mecánicos de 3 o 5 pines de toda la vida, sin estañar, sin abrir el chasis, sin volverlo un proyecto de electrónica. La caja trae nueve interruptores analógicos y cinco anillos SAPP para regular el punto de presión secundario, más un compartimento trasero donde guardar lo que sobra. Quien quiera volver a la configuración original lo hace en minutos.
- Chasis con montaje por juntas de silicona que amortigua el golpe y baja el ruido de cada pulsación.
- Teclas PBT de doble inyección, con iluminación RGB de 16,8 millones de colores que no se borra con el uso.
- Dos diales giratorios en la esquina superior derecha, programables desde G HUB para volumen, macros o líneas de tiempo.
- Conexión por cable USB-C a USB-A desmontable de 1,8 metros, sin coletero fijo.
- Patas de elevación que se desprenden y sirven como extractores de teclas e interruptores, sin herramientas externas.
- Reposamuñecas opcional G512 X Palm Rest 98, en acrílico mate que no molesta la luz en el escritorio.
El peso total ronda el kilo, una cifra que se siente ni bien se levanta de la caja: es un equipo macizo, con esa sensación de solidez que uno agradece cuando lleva horas escribiendo o compitiendo. Los dos diales de la esquina son, a mi entender, uno de los agregados más interesantes para el lector que edita video oaudio: bajan la dependencia del mouse en tareas repetitivas y evitan ese ida y vuelta constante con la barra de espacio.
¿Conviene un teclado pensado solo para gaming o uno que banque la jornada laboral sin pedir cambio de equipo? Es la pregunta que deja flotando este lanzamiento, y la respuesta, claro, depende de cada uno. Para quienes viven saltando entre Excel y Valorant, este Logitech aparece como un intento serio de borrar esa frontera que durante años se mantuvo tan firme.
