Entre la sed, la transpiracion y la diarrea: cuando el agua alcanza y cuando no
El consumo cotidiano suele cubrirse con agua y una alimentacion variada, pero hay cuadros especificos que piden sales de rehidratacion o bebidas con electrolitos, y conviene saber distinguirlos para no equivocarse de botella.
Esta semana, en lo que va del jueves, el termometro viene peleando entre los veintipico y los treinta y tantos grados en la ciudad de Buenos Aires, con esa luz seca de finales del invierno que ya empieza a insinuar la primavera y que a uno lo agarra caminando por la calle sin saber bien si lleva campera o si se la saca del hombro. En la verduleria del barrio de Once, mientras elegia unas bananas, Maria del Carmen, que atiende hace mas de veinte anos en el puesto de la esquina, me decia con tono de confession: 'Mire, yo tomo agua toda la jornada, como fruta, y de vez en cuando un poquito de queso; lo demas no me hace falta, ni geles ni polvos magicos'. La frase, sin que ella lo supiera, resume buena parte de lo que repiten los manuales de nutricion: para la inmensa mayoria de las personas, una dieta regular y atender la sed son mas que suficientes para mantenerse hidratada y con los minerales en orden.
Que pasa cuando la causa es una diarrea
Ahora bien, hay situaciones en las que el agua sola no alcanza, y la mas frecuente de todas es una diarrea, un cuadro que aca abajo, en el conurbano y en el interior, aparece en cualquier epoca del ano y que en los chicos suele asustar mas que en los adultos. Cuando las deposiciones se vuelven liquidas y reiteradas, el cuerpo pierde no solo agua sino tambien sales como sodio, potasio, cloruro y bicarbonato, y ahi es donde entran en juego las llamadas sales de rehidratacion oral. Tanto la Organizacion Mundial de la Salud como Unicef vienen recomendando desde hace decadas una formula con proporciones definidas de glucosa y electrolitos, porque la glucosa cumple una funcion clave: ayuda al intestino a absorber sodio y, junto con el sodio, agua. Esa combinacion es la que explica por que una bolsita preparada segun indicacion medica sirve para prevenir o tratar la deshidratacion, mientras que una bebida deportiva, por mas publicidad que tenga, no la reemplaza en ese contexto puntual.
Y aca viene una de las advertencias mas importantes: si la persona se confunde, se desmaya, tiene vomitos que no paran, no tolera ni un sorbo de liquido o muestra signos de deshidratacion grave, la consulta medica no es opcional. Elegir una botella por cuenta propia, sea de jugos, de gaseosas colas o de esas bebidas energeticas que tanto se ven en las gancheras de los maxikioscos del barrio de Flores, no sustituye esa evaluacion profesional. Maria del Carmen lo decia con una lucidez que uno no esperaba en la fila de la verduleria: 'Cuando el nene de mi hija tuvo gastroenteritis, la pediatra nos dio las sales y al rato ya estaba otro; nada de Coca-Cola, eh, que eso es cuento de la abuela'.
Minerales que ya estan en la mesa
Mientras tanto, en la vida de todos los dias, la gran mayoria de los argentinos obtiene potasio de las frutas, las verduras y las legumbres, y suma calcio y magnesio a traves de los lacteos, las semillas, los frutos secos y algunos vegetales. El sodio y el cloruro, en tanto, llegan basicamente con la sal y con los alimentos ya preparados que forman parte del menu cotidiano. Estos minerales, conocidos como electrolitos, cumplen un rol central en la distribucion del agua en el cuerpo y en el funcionamiento de nervios y musculos, asi que no son un detalle menor. Pero, y esto es lo que remarcan los especialistas, cuando no hay perdidas importantes de liquidos, sumar suplementos de rutina no aporta beneficios demostrados y hasta puede desbalancear ese equilibrio tan fino.
- Para la hidratacion habitual suelen alcanzar el agua, las comidas regulares y la atencion a la sed.
- El potasio llega con frutas, verduras y legumbres; el calcio y el magnesio, con lacteos, semillas y frutos secos.
- El sodio y el cloruro se incorporan sobre todo a traves de la sal y los alimentos preparados.
- Sin perdidas significativas de liquidos, los suplementos de electrolitos no tienen beneficios demostrados.
Y cuando lo que se mueve es el cuerpo
Ahora, si uno deja la cocina y se va a la plaza, al club o a la calle a correr, el escenario cambia. El Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte senala que las bebidas con carbohidratos y electrolitos pueden ofrecer ventajas cuando el esfuerzo se prolonga mas de una hora, sobre todo si hace calor o hay mucha humedad. Para entrenamientos o partidos de menos de sesenta minutos, en cambio, la evidencia de diferencias fisiologicas o de rendimiento frente al agua es bastante escasa. Tampoco existe una cantidad unica valida para todos: la sudoracion y la perdida de sales varian de persona a persona, y hasta beber mas de lo necesario puede terminar modificando los niveles de sodio en sangre, un cuadro que los medicos conocen como hiponatremia y que no es menor. Por eso, antes de cargar la mochila con botellas de colores y sobres misteriosos, conviene repasar cuanto dura la actividad, con que intensidad se hace, que temperatura hace afuera y cuanto se suda. Maria del Carmen, mientras me daba el vuelto, cerro la conversacion con una frase que dejo flotando en el aire de la vereda: 'Tomar agua cuando tenes sed es lo mas sabio que uno puede hacer; lo demas, solo si el cuerpo de verdad lo pide'.
