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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El peso de un billete: cómo se reconfiguró el efectivo y qué se puede comprar hoy con un mil pesos

La denominación más chica del sistema perdió poder de compra en casi una década y cede terreno frente a los papeles de mayor valor, aunque todavía conserva el primer puesto por cantidad de unidades en circulación.

Por Nicolás CárcamoPetróleo y energía · · hace 27 d
El peso de un billete: cómo se reconfiguró el efectivo y qué se puede comprar hoy con un mil pesos

En agosto de 2026, un billete de mil pesos alcanzaba para apenas 200 gramos de pan francés tipo fluta o para 0,49 litros de nafta súper, una muestra elocuente del deterioro del poder adquisitivo que sufrió esa denominación desde su puesta en circulación, a fines de 2017. La pérdida de capacidad de compra se dio en paralelo con una reconfiguración del efectivo: circulan menos unidades de ese valor y ganan terreno los billetes de diez mil y veinte mil pesos. Aun con esa caída, el papel de menor denominación del sistema continúa encabezando el ranking por cantidad de piezas en la calle.

Lo que se podía comprar y lo que se puede comprar

Las compras de alimentos y los gastos de transporte permiten dimensionar el cambio. En diciembre de 2017, mil pesos permitían llevar 24,66 kilos de pan francés tipo fluta; en agosto de 2026, el mismo monto alcanzaba para 0,20 kilos, es decir 200 gramos. La diferencia se repite en otros productos básicos de la canasta: con esa cifra se compraban 90,66 kilos de harina de trigo común 000 al comienzo del período, frente a 0,94 kilos al final. Para el arroz blanco simple, la comparación pasó de 45,25 kilos a 0,54 kilos.

En las carnes, la merma fue similar. Con mil pesos se adquirían 7,55 kilos de asado en diciembre de 2017 y apenas 0,06 kilos en agosto de 2026, mientras que el pollo entero pasó de 25,23 kilos a 0,21 kilos en el mismo tramo. Son cifras que ilustran la reducción del poder de compra de una denominación que, sin embargo, conserva una presencia extendida en la economía cotidiana.

Transporte y combustibles, dos termómetros del cambio

  • En diciembre de 2017, mil pesos equivalían a 166,7 boletos de colectivo en el Área Metropolitana de Buenos Aires; en agosto de 2026, ese monto cubría 1,2 pasajes.
  • En nafta súper, la capacidad de compra retrocedió de 44,13 litros a 0,49 litros en el mismo período.
  • La comparación con agosto de 2025 muestra que la caída fue acumulativa y atravesó distintos bienes de consumo masivo.

Menos billetes de mil, más billetes de diez mil y veinte mil

El recorrido tuvo un cambio paralelo en la composición del efectivo. El billete de mil pesos comenzó a circular el 30 de noviembre de 2017 y alcanzó su mayor cantidad de unidades en julio de 2024, con 6.212 millones de piezas. Desde agosto de ese año, el volumen empezó a descender hasta llegar a 1.203,9 millones en agosto de 2026, una caída pronunciada en apenas dos años.

Mientras tanto, las denominaciones mayores ganaron espacio. En agosto de 2026 había 947,1 millones de billetes de diez mil pesos y 816,7 millones de veinte mil, estos últimos incorporados al sistema en noviembre de 2024. El reemplazo permite transportar montos equivalentes con menos papeles: la baja en la cantidad de billetes de mil no supone, por sí sola, una reducción del dinero en circulación, sino una migración hacia denominaciones más altas para hacer frente a precios que, en términos nominales, crecen de forma sostenida.

Aun con ese retroceso, la denominación más chica del sistema sigue siendo la que más unidades registra en las manos de la población, un dato que describe la convivencia de dos fenómenos: la pérdida de valor real del papel de menor denominación y la adaptación de los usuarios a un esquema monetario en el que cada billete alcanza para menos bienes que años atrás, con el consecuente impacto en la dinámica de los comercios, el transporte y los puestos de trabajo vinculados al manejo de efectivo en todo el país.

NC
Nicolás CárcamoPetróleo y energía

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