El físico le pasó la factura al alemán: Zverev se quedó afuera en Shanghái y el domingo habrá fiesta española
Davidovich Fokina lo dio vuelta en un partido durísimo y se metió en la final del Masters 1000 chino, donde lo espera el joven Jódar. El germano, próximo número 1 del mundo, reconoció que no da más: lleva semanas sin descanso y pide parar ya.
Se terminó el sueño de Zverev en Shanghái. Lo liquidó el Davidovich Fokina más voraz que se haya visto en la temporada: el español se lo llevó por 5-7, 6-4 y 6-3 en una semifinal de las que duelen, de esas en las que el físico te pasa la factura cuando ya no te quedan reservas. El alemán, que viene de ganar el primero y de sostenerse con apenas dos quiebres concedidos, terminó pidiendo aire a gritos.
El punto de inflexión llegó cuando el marcador ya no le dio respiro. Zverev, próximo número 1 del ranking ATP a fin de año según las cuentas que manda el circuito, sintió que las piernas no le respondían como antes. Davidovich, en cambio, se soltó: agresivo, entero, convencido. Así se meterá en su primera final de un Masters 1000 y, de paso, alcanzará el mejor ranking de su carrera: el puesto 14 del mundo. Merecido, claro que sí.
El cuerpo habló antes que el racket
“No soy un robot, soy un ser humano y me canso. Después del US Open solo tuve un día libre. He jugado mucho tenis, lo que es positivo porque significa que he jugado bien. Pero me noto falto de energía. Me sentía apagado ya en el primer set, aun habiéndolo ganado. Necesito un break, parar al menos unos días, y ver cómo reacciona mi cuerpo.”Alexander Zverev
La confesión del alemán fue casi un desahogo. Esa frase la firma cualquiera que haya encadenado semanas a mil por hora: Masters 1000, Grand Slams, vuelos largos, cambio de superficies, hoteles distintos cada tres días. Zverev lo dijo con la honestidad del que ya no puede más: todos somos humanos, también los mejores. Y eso, en un circuito donde se exige ganar siempre, es casi un lujo confesarse así delante del micrófono.
- Davidovich Fokina, número 14 del mundo y en su primera final de Masters 1000, va por el título chino tras derrotar a Zverev por 5-7, 6-4 y 6-3.
- Rafael Jódar, 20 años y 13° del ranking, viene de despachar a Medvedev por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos y espera por su rival en la final.
- La final del Masters 1000 de Shanghái se juega este domingo desde las 5.30 de la mañana hora argentina, con dos españoles definiendo el campeón.
- Zverev será número 1 del mundo al cierre de la temporada pese a esta caída, aunque el calendario que le queda preocupa por el evidente desgaste físico.
Del otro lado del cuadro apareció la otra mitad de la fiesta española. El pibe Jódar, 20 años, arrancó con todo y le borró el sueño a Medvedev en sets corridos: 6-3 y 6-4, en apenas una hora y 36 minutos. Así se cocinó una final cien por ciento española, algo que el tenis de ese país no vivía desde hace rato en un torneo de esta categoría. Y el domingo, cuando en Shanghái la pelota empiece a picar, Davidovich y Jódar se van a jugar algo que vale muchísimo más que los puntos: la confianza de un año entero.
Lo que queda por mirar, y mucho, es cómo le caen a Zverev estas semanas que vienen. El calendario ATP no perdona: hay que llegar entero a las Finales de Turín, a la Copa Davis si Alemania clasifica, al cierre de temporada en el que se le coronará como número 1. Parar unos días, como él mismo pidió, parece obligado. La pregunta que sobrevuela al circuito es si el descanso llegará a tiempo para que el alemán juegue como el que era o si, por el contrario, el cuerpo ya cobró y la factura seguirá llegando. Mientras tanto, en Shanghái, mañana temprano, dos españoles se juegan un trofeo que vale oro. Y el viento, que en Shanghai siempre sopla, seguro se suma como tercer jugador.
