El Atlético le bajó la persiana al Barcelona por la Araña y el Córdoba ya escucha otros horizontes
El Consejo del Atlético cerró la puerta de un portazo: no venden a Julián Álvarez al Barcelona, al que acusan de no jugar limpio. Mientras el delantero sigue de espaldas al club y con dos entrenamientos faltados, el Arsenal asoma como única salida posible, aunque el argentino no quiere saber nada con volver a Inglaterra.
Lo dije siempre: cuando un club saca un comunicado así, con la firma de todos, no hay vuelta atrás. El Atlético de Madrid le bajó la persiana al Barcelona por Julián Álvarez y lo hizo a lo grande, con un texto durísimo que deja al club catalán expuesto y al delantero, por ahora, sin destino soñado.
La Araña, como le digo yo desde que la rompió en River y se consagró en Qatar, ya sabe que el pase al Barsa está finiquitado. El Consejo de Administración del Colchonero aprobó por unanimidad el comunicado y la resolución es tajante: no hay ni habrá negociación con los catalanes por el atacante cordobés.
El comunicado que sacudió el mercado
El documento es corto pero demoledor. El Atlético aclara que está abierto a las transferencias “de una forma ética y profesional y con respeto entre los clubes”, pero le apunta de lleno al Barcelona: dice que los catalanes “no han cumplido con estos requisitos” y que por eso nunca existió ni existirá tratativa alguna.
“El Atlético afirma estar convencido de que Álvarez comprenderá la decisión, centrándose en trabajar de la mejor manera para ayudar al club a cumplir sus objetivos, como ya lo ha hecho en las dos temporadas que ha estado defendiendo nuestros colores.”Comunicado del Atlético de Madrid
Una crisis que viene de lejos
Esto no arrancó hoy. La Araña había dicho públicamente que quería jugar en el Barcelona, y esa declaración le cayó como un baldazo de agua fría a la gente del Metropolitano. El domingo fue citado para un partido, se llevó una silbatina de las que duelen, y al final, cuando todo el plantel fue a saludar a la hinchada, el cordobés se mandó solo para el vestuario.
Desde ese día, Álvarez faltó a dos entrenamientos seguidos. El mensaje está clarísimo: el jugador quiere emigrar y el club no lo va a dejar ir adónde él quiere. Acá hay dos que tiran para el mismo lado y se están dando con el viento de frente.
- Barcelona: descartado. El Atlético lo vetó por la vía administrativa y lo dejó expuesto públicamente.
- Arsenal: único interesado real en concreto, aunque al cordobés no le seduce nada la idea de volver a vivir en Gran Bretaña.
- Reconciliación interna: aparece como opción, pero parece difícil tras los dos entrenamientos perdidos y el portazo público.
- Tercera vía: el mercado tiene reloj y en cualquier momento puede aparecer un club que hoy no está en la conversación.
A mí, como argentino y como alguien que lo vio gambetear rivales en el Monumental, me duele verlo en esta encerrona. No hay forma de endulzar el momento: o la Arana cede y se prueba el escudo del Arsenal, o se sienta a charlar con Simeone y empieza a ganarse otra vez al pueblo colchonero. Mientras tanto, el viento en Madrid sigue soplando fuerte, y no precisamente a favor del delantero.
