Digger: Tom Cruise como magnate petrolero y la apuesta más arriesgada de Iñárritu
La nueva película del director mexicano combina comedia negra, desastre ambiental y un Cruise fuera de registro. Repaso completo del estreno, los números de taquilla y la palabra del actor, que eligió un papel pensado para envejecer bien en la memoria del público.
Les voy a ser sincera: cuando me senté en la sala de prensa para ver Digger, lo primero que pensé fue que Alejandro González Iñárritu se había vuelto loco. Un magnate petrolero, un iceberg del tamaño de una provincia desprendiéndose hacia el norte de Europa y Tom Cruise haciendo de villano caricaturesco. La combinación, sobre el papel, suena a disparate. Y sin embargo, después de dos horas y pico de película, salí convencida de que estamos frente a uno de los objetos más extraños y a la vez más lúcidos del cine de autor de este año. La función arrancó puntual, con una sala llena de periodistas y programadores, y un clima de expectativa que se notaba en los murmullos previos al primer plano.
Una premisa que mezcla petróleo, iceberg y ego
La historia arranca con una operación de extracción en Groenlandia que sale mal. Una mole de hielo del tamaño de un país chico se desprende y empieza a navegar hacia el norte de Europa como un barco a la deriva. En paralelo, conocemos a Digger Rockwell, el hombre más poderoso del mundo, magnate petrolero y artífice involuntario de la catástrofe. Lo que sigue es su intento por encabezar el rescate, no tanto por salvar a la humanidad como por salvar su imagen. Esa doble motivación, el cinismo y la culpa mal digerida, es el motor de una comedia negra que no escatima en situaciones absurdas: hay conferencias de prensa surrealistas, expertos que pierden la paciencia en cámara y un Cruise que se mueve con un traje impecable mientras todo a su alrededor se desmorona.
Un elenco internacional para un rodaje en VistaVision
Acompañan a Cruise Riz Ahmed, como el doctor Nirav Ganesh, un especialista en seguridad ambiental que funciona como la conciencia incómoda del magnate; John Goodman, en el papel del presidente estadounidense Compton, con ese tono de oso bonachón que se le da como a nadie; y Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons, que completan un reparto pensado para sostener el contrapunto entre el poder y la ética. El guion lleva la firma de Iñárritu junto a Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman, el mismo equipo creativo que el director suele convocar para traducir sus obsesiones a la pantalla. La fotografía, a cargo de Emmanuel Lubezki, fue rodada íntegramente en VistaVision, un formato de gran formato que le da a las escenas de desastre una textura casi pictórica, como si los glaciares fueran lienzos en movimiento.
Taquilla: un debut modesto para una apuesta grande
Los números del primer fin de semana obligan a poner las cosas en contexto. Digger recaudó unos 8 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y alrededor de 12 millones en 73 mercados internacionales, lo que suma aproximadamente 20 millones de dólares a nivel global. El presupuesto de producción se estimó entre 160 y 180 millones de dólares, sin contar la promoción. Es decir: la película todavía tiene un largo camino por recorrer para empatar la inversión. Las funciones en IMAX, un formato que suele premiar a las cintas de gran espectáculo, son la apuesta más concreta para sostener la recaudación en las próximas semanas. Habrá que ver si el boca a boca, que en las proyecciones de prensa generó reacciones divididas entre el entusiasmo y la perplejidad, alcanza para darle aire.
La palabra de Cruise: un papel para envejecer en la memoria
En la entrevista que le dio a Kevin McCarthy el día del estreno, antes de que se conocieran los números completos de la taquilla, Cruise habló de sus expectativas creativas con una frase que me quedó dando vueltas. Dijo, textualmente, que siente que van a crear algo que, dentro de mucho tiempo, cuando la gente lo busque, siga ahí. La idea, según explicó, es hacer películas que envejezcan bien, que mantengan el vínculo con el público a lo largo de los años en lugar de quemarse en la semana de estreno. Es una declaración de intenciones que dialoga con su decisión de producir Digger junto a Iñárritu y Mary Parent, y con la elección de un registro cómico y físico muy distinto al del agente Ethan Hunt o el piloto de Top Gun.
Qué tener en cuenta para la próxima función
Para los que estén pensando en ir al cine este finde largo, algunos datos prácticos. Digger se proyecta en salas convencionales y en IMAX, con funciones subtituladas y dobladas al español en la mayoría de los complejos. Las entradas, en las cadenas más grandes de Buenos Aires, rondan los 6.000 a 9.000 pesos según la sala y el formato, y suelen conseguir descuentos con tarjeta de cineclub o promociones bancarias. El estreno lleva apenas unos días en cartel, así que es probable que las funciones de la tarde y de la madrugada tengan más lugar que las del viernes y el sábado a la noche. Si les interesa la propuesta, mi consejo es no esperar al fin de semana siguiente: las películas de autor con Cruise, en general, cumplen un ciclo corto en pantalla grande.
