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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Retiro corporativo, risas garantizadas: llega a Netflix una comedia española que incomoda justo donde tiene que incomodar

"Gracias, equipo", el film de Diego Núñez Irigoyen con Alexandra Jiménez al frente, se mete en un retiro empresarial donde el compañerismo se rompe cuando alguien dice la palabra que nadie quería escuchar: despidos.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · · hace 32 d
Retiro corporativo, risas garantizadas: llega a Netflix una comedia española que incomoda justo donde tiene que incomodar

Me imagino la escena antes de que empiece la película: un puñado de empleados llegando un viernes a un hotel de campo, con el café en la mano y la sonrisa un poco forzada, porque ya sabemos cómo son esos retiros que arma Recursos Humanos. Talleres de confianza, dinámicas en ronda, algún coach con remera de marca y la promesa eterna de que "somos un equipo". A los cinco minutos, alguien deja el celular en modo silencio y empieza a chequear el mail de la empresa como si le fuera la vida en eso. Bueno, casi le va la vida: de eso se trata "Gracias, equipo", la comedia española que Netflix estrena este viernes 11 de septiembre y que se permite mirar, con humor y sin demasiada crueldad, lo que pasa cuando ese mismo equipo se entera de que lo van a desarmar.

La dirige Diego Núñez Irigoyen, que viene de codirigir la primera temporada de "División Palermo", y la escribe el dúo Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, conocidos por su paso por series como "Fariña". El planteo es sencillo: un retiro corporativo, personajes que son casi arquetipos del mundo de la oficina (la que quiere ascender, el que se cree indispensable, la que lleva años aguantando) y la bomba que cae a mitad del relato. A partir de ahí, la competencia entre compañeros escala de manera gradual, y la película se apoya en un ritmo que no se desborda nunca.

Una comedia que se toma en serio a sus personajes

Acá quiero detenerme un segundo, porque vale la pena: la película no va por la sátira filosa ni por el drama corporativo con música triste de piano. Apunta a entretener, y en eso cumple con solidez. Lo que más me gustó es que los personajes se mantienen fieles a sí mismos de principio a fin: nadie se transforma de golpe en héroe ni en villano de telenovela, y eso, en una comedia de estas características, es casi un alivio. El tono es liviano, pero la estructura avanza con coherencia, y el guion evita los giros forzados que suelen romper este tipo de historias. El desenlace, eso sí, se vuelve algo previsible; lo sospechás antes de que pase. Pero el recorrido hasta llegar ahí resulta ameno, y varias líneas de diálogo te arrancan una risa corta, de esas que se comparten mirando a la persona que tenés al lado en el sillón.

  • Elenco encabezado por Alexandra Jiménez, que confirma su lugar como una de las actrices más sólidas del género: maneja con naturalidad la mezcla de comedia y registro dramático que el papel le pide.
  • Dirección de Diego Núñez Irigoyen, ordenada en el manejo del conjunto y muy consciente de que el motor de la película son los personajes, no la situación.
  • Guion de Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, especialistas en construir galerías de arquetipos laborales exagerados con criterio cómico para sostener el ritmo sin que la cosa se vuelva un caos.
  • Una mirada moderadamente crítica sobre cómo nos comportamos cuando sentimos en riesgo la estabilidad económica, sin pretensiones de filosófica ni sermones.
“La película no aspira a decir algo nuevo sobre la toxicidad laboral, pero sí ofrece una lectura moderadamente crítica sobre cómo se comportan las personas cuando sienten en riesgo su estabilidad económica. Eso alcanza para que el visionado sea disfrutable y para que algunos personajes generen cierto apego antes de que lleguen los títulos finales.”Camila Paredes, Cultura y espectáculos

Lo que más me llevo de "Gracias, equipo" es esa sensación incómoda, pero simpática, de reconocer gestos propios. Porque uno, que ya lleva unos cuantos trabajos encima, vio o protagonizó alguna vez al compañero que empieza a chusmear quién se sentó con quién en la cena, o a la colega que guarda un PowerPoint como si fuera un secreto de Estado. La película se permite poner el dedo ahí sin señalar a nadie, y eso, para mí, es un mérito. No esperen una obra maestra ni un retrato descarnado del mundo corporativo. Esperen pasar un buen rato, reírse un par de veces, y tal vez, con un poco de suerte, irse pensando si en su próxima reunión de equipo están del lado del que compite o del que banca.

Se estrena el viernes 11 de septiembre de 2026 en el catálogo de Netflix, así que no hay que sacar entrada ni moverse de casa: alcanza con buscarla en la plataforma y prepararse un café, bien caliente, como el que se toman los personajes antes de que arranque el primer taller de aquel retiro. Y si después quieren contarme si se vieron reflejados en alguno, acá estoy.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

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