Después de medio siglo de recortes y prohibiciones, "Los demonios" de Ken Russell vuelve por completo a la pantalla grande
La versión definitiva de 114 minutos, restaurada en 4K y supervisada por el propio Russell en 2004, llega a los cines españoles con las escenas que el Vaticano y los censores británicos y estadounidenses habían vedado durante décadas.
Te imaginarías que una historia de monjas poseídas y un cura acusado de brujería en el siglo XVII pudiera generarles tantos dolores de cabeza a los censores cinco siglos después. Pero eso fue exactamente lo que pasó con "Los demonios", la película que Ken Russell estrenó en 1971 y que durante más de cincuenta años circuló por el mundo con escenas amputadas, bajo calificación X y, en algunos países, directamente prohibida. Ahora, y por primera vez, puede verse completa en una sala de cine.
El filme reconstruye un caso real la Francia del siglo XVII: en el convento de las ursulinas de Loudun, varias monjas denunciaron estar poseídas por el demonio y apuntaron contra el sacerdote Urbain Grandier, que terminó condenado por brujería y murió en la hoguera. Aldous Huxley, el autor de "Un mundo feliz", se obsesionó con el episodio y lo llevó a la novela "Los demonios de Loudun", que Russell adaptó con Vanessa Redgrave y Oliver Reed como protagonistas. La química entre ambos, la crudeza de las escenas de posesión y la mirada ácida del director sobre el fanatismo religioso convirtieron al film en un clásico de culto, pero también en un problema para las autoridades de clasificación cinematográfica de Reino Unido y Estados Unidos.
Un rollo perdido durante décadas
La versión completa de 114 minutos, que Russell consideró definitiva en 2004, llega ahora a España después de una búsqueda que llevó años. El crítico cinematográfico Mark Kermode, que conoció personalmente al director, rastreó el metraje faltante con ayuda de la filial británica de Warner Bros. y de archivistas independientes. Lo encontró en un rollo catalogado como "C Cut 89": exactamente los 89 segundos que la Agencia Británica de Clasificación de Películas había retirado oficialmente de la película. Con ese material, Russell pudo armar el corte que siempre quiso, que se proyectó una sola vez en el BFI Southbank de Londres.
“Estas alteraciones le rompieron el corazón a Ken Russell porque el material eliminado no solo contenía parte de su mejor trabajo, sino que también encapsulaba el corazón temático de la película.”Mark Kermode
Hasta el momento circularon dos: el británico, de 111 minutos, y el estadounidense, de 108. En ambos casos hubo que podar secuencias que Russell y su editor Michael Bradsell consideraban centrales. En los años setenta, 17 municipios de Gran Bretaña prohibieron el film, donde se exhibió lo hizo con calificación X. Finlandia lo vetó hasta noviembre de 2001. El Vaticano condenó la película y pidió que se levantaran sus proyecciones en el Festival de Cine de Venecia.
Russell la su única película política
“Para mí, trataba sobre el lavado de cerebro, sobre la toma del poder por parte del Estado.”Ken Russell
El estreno en España, a cargo de la distribuidora especializada Avalon, llega con la restauración en 4K que devuelve al espectador la potencia de una obra que, más allá del escándalo, sobrevive por su capacidad para incomodar. Para quienes no la vieron, es una oportunidad única de descubrir por qué sigue generando debate. Para quienes la conocieron en versiones recortadas, es la chance de entender por qué Russell peleó hasta el final por recuperar esos 89 segundos que le habían robado. "Los demonios" puede verse en cartelera desde el 16 de octubre; las entradas están disponibles en las plataformas habituales y los precios varían según la sala y la función.
- Fecha de estreno en España: 16 de octubre.
- Versión disponible: corte definitivo de 2004, restaurado en 4K, 114 minutos.
- Restitución: 89 segundos recuperados de un rollo catalogado como "C Cut 89".
- Restauración supervisada por Mark Kermode con apoyo de Warner Bros. UK y archivistas independientes.
- Prohibiciones: vetada por 17 municipios británicos en los 70, por Finlandia hasta 2001 y condenada por el Vaticano.
