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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Con el reloj chileno corrido, los cuatro pasos a Chile cambian sus horarios y hay que salir con tiempo

El adelanto de hora en el país trasandino reconfiguró la atención en Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma. La diferencia entre el egreso y el ingreso puede dejar a más de uno varado si arranca el cruce sobre el final del día.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 39 d
Con el reloj chileno corrido, los cuatro pasos a Chile cambian sus horarios y hay que salir con tiempo

La mañana acá abajo arrancó fresca, con esa luz de septiembre que ya entra más derecha sobre el valle y todavía deja la cordillera recortada contra un cielo sin una nube. Es el tipo de jornada que invita a pensar en la ruta, en cargar el tanque y animarse a cruzar al otro lado. Pero antes de meter la primera en la ruta, conviene tener una cosa clara: desde la medianoche del sábado 5 de septiembre Chile adelantó una hora sus relojes y eso cambió la vida útil de los pasos internacionales que nos conectan con el país vecino.

Según lo que informó la Jefatura de Gabinete de la provincia, los cuatro pasos que unen Neuquén con territorio chileno ajustaron sus cronogramas de atención. La modificación no es pareja: depende de cada paso y también del sentido en el que uno se mueva.

Cómo quedó cada paso

  • Mamuil Malal y Hua Hum: atienden de 8 a 19 horas tanto para salir de Argentina como para ingresar desde Chile, en el mismo rango horario para los dos sentidos.
  • Pino Hachado e Icalma: el egreso hacia Chile se realiza de 8 a 19 horas, mientras que el ingreso a Argentina queda habilitado hasta las 20 horas, una hora más que la franja de salida.

A primera vista parece un detalle menor, pero esa hora de diferencia entre el cierre de la barrera para chilenos que vuelven y el cierre para argentinos que salen es exactamente la que puede arruinar un viaje. Si uno sale tarde desde el lado argentino y la aduana chilena cierra a las 19, queda esperando al otro lado de la cordillera hasta que se reabra el paso al día siguiente. Por eso desde el gabinete provincial recomendaron organizar el recorrido con margen y, sobre todo, no subestimar los horarios de cierre.

Daniel, vecino del barrio centro de Villa La Angostura que cada temporada cruza por Hua Hum para visitar familia en Temuco, me lo resumió mientras cargaba nafta en la estación de la avenida principal. Acá siempre pasa lo mismo, dijo: alguien arranca a las cuatro de la tarde porque le dijeron que tiene tiempo, y termina durmiendo en el auto del lado chileno. Ahora con el cambio de hora la ventana se acorta, así que hay que salir temprano si uno quiere volver en el día.

El origen del cambio de hora chileno no es nuevo ni caprichoso. Tiene su raíz en 1968, cuando una sequía severa obligó a racionar la energía eléctrica. Al correr los relojes se aprovechaba mejor la luz natural y se bajaba el consumo en las horas pico. Aquella medida de emergencia terminó volviéndose fija y hoy se repite todos los años entre octubre y marzo, salvo en algunas regiones del extremo sur y del norte del país vecino, donde las condiciones de luz son distintas.

Para los que ya tienen planeado una escapada de viernes a domingo o un viaje más largo por la ruta de los lagos, el dato horario es solo una parte del asunto. En esta época del año la nieve y el hielo aparecen sin avisar en los tramos de alta montaña, y las condiciones pueden cambiar en cuestión de horas. Antes de salir conviene chequear el estado de las rutas y, si se puede, llamar a la delegación local del paso que se va a usar para confirmar que no haya cortes ni desvíos.

Espera, una cosa más para tener a mano antes de armar el viaje: con el horario de verano chileno activo, la diferencia entre Argentina y Chile pasa a ser de dos horas en lugar de una. O sea, cuando acá abajo son las diez de la mañana, del otro lado de la cordillera ya están tomando el café de las doce. Ese desfasaje es el que termina confundiendo a más de uno en el momento de calcular cuánto le queda de margen para cruzar.

“Acá siempre pasa lo mismo: alguien arranca a las cuatro de la tarde porque le dijeron que tiene tiempo, y termina durmiendo en el auto del lado chileno. Ahora con el cambio de hora la ventana se acorta, así que hay que salir temprano si uno quiere volver en el día.”Daniel, vecino de Villa La Angostura
EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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