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Sábado, 17 de octubre de 2026
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"Boiúna": una serpiente gigante con la ironía apagada y la tensión encendida

La película brasileña de criaturas selváticas se anima a tomarse en serio en un subgénero que suele vivir del guiño cómplice. Llega a la pantalla grande con la modestia de la serie B bien resuelta y la promesa de asustar sin pedir perdón.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · · hace 3 d
"Boiúna": una serpiente gigante con la ironía apagada y la tensión encendida

La butaca de la sala estaba tibia cuando se apagaron las luces. No había pochoclos todavía, sí un murmullo de gente acomodándose, y la sensación típica de quienes van a ver una de monstruos esperando reírse un rato. La pantalla mostró la primera imagen de la Amazonía y el murmullo se apagó solo. Boiúna: La leyenda del Amazonas arrancó sin ironía, sin chistes, sin personajes que miraran a cámara como diciendo ya sabemos cómo termina esto. Y eso, en un género que vive del guiño, fue casi una declaración de principios.

La historia sigue a un grupo que se interna en la selva para investigar el mito de la Boiúna, la gran serpiente negra de la tradición amazónica. Antes de llevarlos al peligro, la película se toma su tiempo: presenta la mitología, arma a los personajes con motivaciones creíbles y deja que el espectador entienda por qué cada uno está ahí. Para quien busca acción desde el minuto cero, esa paciencia puede resultar incómoda. Para los demás, funciona como un capital narrativo que la cinta devuelve con intereses cuando empieza el acecho.

Donde la cosa se pone sucia y seria

Las escenas de ataque son físicas, turbias y con tensión real. La serpiente no está sola: comparte amenazas con cocodrilos, arenas movedizas y un entorno que no perdona errores. La criatura aparece en dosis medidas, algo que disimula los límites del presupuesto y sostiene el misterio. Las muertes cumplen su función sin aspirar al título de escena de culto, y las actuaciones se mantienen dentro del registro de la serie B sin aspavientos.

“No hay ironía en sus diálogos, no hay slapstick en las escenas de acción, no hay personaje que actúe como si estuviera en una broma compartida con la sala. Esa decisión, poco frecuente en el subgénero, es lo que la distingue.”Lectura del filme

El libreto es previsible y la estructura no sorprende. La moraleja se ve venir, los conflictos entre personajes son funcionales aunque no memorables, y la dirección es imperfecta pero coherente con lo que busca. Boiúna no disimula lo que es: una película de bajo presupuesto dentro de un género acotado. Su mérito es haber trabajado con honestidad dentro de esas coordenadas, sin pedirle al público que se ría con ella ni de ella.

  • Se aleja del tono burlesco habitual en las películas de serpientes gigantes.
  • Toma tiempo para presentar personajes y mitología antes del primer susto.
  • Reserva a la criatura para los momentos justos y sostiene la tensión sin golpes bajos.
  • No reniega de su condición de serie B: modesta pero prolijo en la ejecución.
  • Apunta a la temporada de Halloween con una apuesta de terror sin guiños cómplices.

La sala, al terminar, aplaudió tibio. No hubo risas colectivas como en otras funciones de monstruos, tampoco el silencio espeso del que sale pensando en la muerte. Salí con la sensación de haber visto algo que cumplió lo que prometía y, en el tramo justo, un poco más. Una rareza bienvenida en un subgénero que hace tiempo no se tomaba a sí mismo con esta seriedad. Y una razón de peso para elegir Boiúna cuando empiece a sonar el calendario de Halloween: tensión genuina, sin pedir permiso para asustar.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

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