World of Warcraft: Forever tiene fecha, mando en mano y una promesa: volver a Azeroth como en 2004 pero sin perderse nada en el camino
La experiencia de WoW: Classic se expande con más de mil misiones, nueve mazmorras y dos bandas desde el lanzamiento. Estará disponible el 4 de noviembre para PC y Mac y, por primera vez en la franquicia, sumará soporte oficial para gamepads.
Arrancamos por lo concreto: hay fecha en el calendario y se puede ir tachando con marcador rojo. World of Warcraft: Forever, la propuesta que el equipo de WoW: Classic viene cocinando hace rato, abrirá sus puertas el 4 de noviembre de 2026 en PC y Mac, según confirmó Blizzard. Lo mejor para los fans más ansiosos es que la beta ya tiene día: arranca el 17 de septiembre de 2026, en exclusiva para quienes compren la Edición Cielonato o la Colección de Warcraft Forever.
La movida de fondo, la que se venía pidiendo desde hace años, es el soporte oficial para mandos. Quienes prefieran jugar con gamepad van a poder recorrer Azeroth y meterse en combate sin tener que improvisar un adaptador. El propio estudio lo explica como una decisión pensada en la accesibilidad y en abrir una segunda puerta de entrada al mundo. Lo que aún no hay, y conviene aclararlo para no generar falsas expectativas, es una versión para consolas. Por ahora, la idea no está en la mesa de trabajo.
Azeroth clásico, pero con las alforjas llenas
El crecimiento de los personajes mantiene el techo de nivel 60, una decisión que para muchos es ADN puro de la experiencia original. Lo que cambia es la cantidad y variedad de cosas para hacer. Desde el primer día van a estar disponibles más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras inéditas y dos bandas, con las Tierras de los Ríos y el Monte Hyjal como zonas explorables. La idea, según contó Clayton Stone, director asociado de producción, fue cubrir esos huecos que tenía el juego clásico en los niveles intermedios y altos, donde uno se quedaba dando vueltas sin saber bien para dónde disparar.
“Subir de nivel va a mantener la exigencia de Classic y va a pedir decisiones tácticas. Los enemigos y los jefes no ajustan su nivel al del jugador, así que cada encuentro es lo que es.”Ana Resendez, ingeniera principal de software
Las opciones para crear personajes también se amplían. Se suman los cielonato, unos elfos exiliados que podrán elegir libremente entre la Alianza y la Horda, una rareza en el universo de Warcraft. Además, aparecen los paladines Renegados y los chamanes enanos, combinaciones que durante mucho tiempo fueron pedidos clásicos del fandom. Los árboles de talento, mientras tanto, se renuevan para darles otra vuelta de rosca.
Campamentos, legados y un mapa con nueva luz
- Campamentos: un nuevo espacio social donde los jugadores podrán compartir mejoras temporales y fabricar objetos de sus profesiones, lo que promete darle más vida a los momentos entre misión y misión.
- Sistema de Legado: las recompensas se comparten entre todos los personajes de la cuenta, y el progreso de los secundarios alimenta al principal.
- Iluminación rehecha: el mapa original se actualiza por zonas, con efectos dinámicos, niebla volumétrica y sombras pensadas para darle otra profundidad al paisaje sin perder la estética clásica.
- Interfaz: se mantiene el soporte para complementos externos, aunque Blizzard sigue de cerca las funciones que automaticen ventajas competitivas y refuerza sus propias alertas.
La propuesta, en definitiva, apunta a un equilibro delicado: respetar la sensación de volver a Azeroth tal como se lo conoció en sus primeros años, pero sin resignar contenido. Para quienes se engancharon con el juego en otra década y para quienes lo descubren ahora, la promesa es la misma: recorrer un mundo enorme, tomarse su tiempo y, esta vez, con el mando a mano si así lo prefieren.
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