Varicela en dos escuelas de Neuquén: 17 chicos aislados, familias en alerta y un llamado a revisar el carnet de vacunación
El Ministerio de Salud provincial confirmó ocho casos en la EPET 17 y nueve en la EPET 20. Los alumnos están en buen estado general, pero el virus se transmite antes de que aparezca el sarpullido y las autoridades insisten en completar el esquema de dos dosis gratuitas.
La mañana en Neuquén se despertó con ese frío finito de septiembre que se mete en la nuca y obliga a caminar con las manos en los bolsillos, y mientras uno trata de sacarse de encima la última helada del invierno, el Ministerio de Salud provincial confirmó algo que venía inquietando a varias familias de la capital: se registraron 17 casos de varicela entre estudiantes de dos escuelas técnicas, ocho en la EPET 17 y nueve en la EPET 20, y todos los chicos afectados quedaron aislados, en buen estado general y con tratamiento para sobrellevar los síntomas.
La confirmación llegó después de varios días de rumores en los grupos de WhatsApp de los padres, y lo cierto es que la cifra encendió una luz de alerta razonable pero no alarmista, porque estamos hablando de una enfermedad conocida, esperable en la infancia y, sobre todo, prevenible con una vacuna que está en el calendario nacional y es gratuita, como me insistió en remarcar la directora de Epidemiología de la provincia, que pidió que las familias se queden tranquilas pero no se relajen.
Una enfermedad vieja, conocida y todavía latente
La varicela es una infección provocada por el virus varicela-zóster, y lo que muchos no tienen presente es que empieza a transmitirse uno o dos días antes de que aparezca la primera manchita en la piel, cuando todavía el chico parece sano, sigue yendo a la escuela y nadie sospecha nada, y ese detalle explica por qué los brotes en colegios cerrados suelen ser tan difíciles de contener si no se actúa rápido.
Los primeros síntomas pueden ser fiebre, dolor de cabeza, cansancio, malestar general o simplemente un chico que no tiene ganas de comer, y al día siguiente o al otro aparecen esas manchas rojizas que se transforman en ampollas con líquido, pican como una locura y al rato se convierten en costras, y en esa ventana de entre 10 y 21 días después del contacto estrecho es cuando uno tiene que estar atento, como bien me aclaró la pediatra que sigue a los pacientes de la EPET 20.
Cómo se contagia y por qué el aula es un lugar delicado
El virus viaja en las gotitas que una persona expulsa al toser o esternudar y también se pega por contacto directo con el líquido de las ampollas, de manera que en un aula con treinta pibes sentados a medio metro, compartiendo lapiceras, guardapolvos colgados uno al lado del otro y recreos en el patio chico, la cadena de transmisión se arma en cuestión de horas y por eso los equipos de salud empezaron a evaluar contactos estrechos y a visitar las dos escuelas para dar recomendaciones y seguimiento.
La prevención central pasa por un trámite sencillo
La medida principal y la más efectiva es completar el esquema de vacunación, que en Argentina es gratuito y obligatorio y contempla dos dosis durante la infancia, aunque la cartera sanitaria neuquina reconoció que hay un grupo con cumplimiento flojo, los chicos nacidos en 2021 que este año cumplen 5, así que a las familias que estén leyendo esta nota les digo lo mismo que me dijo la enfermera del centro de salud del barrio Confluencia: agarren el carnet, fíjense si falta alguna dosis y, si falta, vayan a completarla sin pensarlo, porque es la herramienta más firme que tenemos para evitar que estos picos se repitan.
Cuidados en la casa y una advertencia que no se puede pasar por alto
Mientras el chico esté en casa, lo que importa es aliviar la picazón, y para eso se puede recurrir a baños de avena o lociones calmantes siempre bajo indicación médica, mantener las uñas limpias y bien cortadas para que el rascado no lastime la piel ni abra la puerta a infecciones bacterianas, y hay una contraindicación que los pediatras remarcan con énfasis: nunca hay que dar aspirina a niños ni adolescentes con varicela por su relación con el síndrome de Reye, una complicación poco frecuente pero grave, así que ante la duda lo que corresponde es consultar al profesional de cabecera y, en el caso de adolescentes, adultos, embarazadas o personas con defensas bajas, dejar que sea el equipo de salud el que defina si hace falta un tratamiento específico.
Acá abajo, en la provincia, el mensaje que bajan desde la cartera sanitaria es el mismo que repiten los médicos en los consultorios y las madres y padres en las puertas de las escuelas, y lo resumo con una frase que me regaló una mamá del barrio Altos del Limay, que tiene a su nena aislada en la EPET 17 y que me dijo con la voz todavía un poco nerviosa pero ya más serena: yo me quedo tranquila porque sé que está controlada, pero ahora reviso el carnet de todos mis hijos, porque una picadura de garrapata te complica un finde, pero esto te complica un mes entero, y la verdad es que no le falta razón.
