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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Una caricatura de 1973 vio venir a la IA antes que casi todos nosotros

Un capítulo de Super Friends mostró hace 53 años cómo una computadora gratuita, centralizada y frágil podía reemplazar el trabajo humano. Hoy, entre 900 millones de usuarios semanales de ChatGPT, una actriz que no existe y un archivo de configuración que tumbó medio internet, la profecía se cumplió casi al pie de la letra.

Por Florencia SotoTecnología · · hace 32 d
Una caricatura de 1973 vio venir a la IA antes que casi todos nosotros

A mí me falló el wifi mientras escribía esta nota. Fue un ratito, lo justo para recordar que dependo de una señal que viaja desde un servidor que no conozco y que, si se cae, me deja a oscuras. Esa es exactamente la sensación que tuvieron los personajes de Super Friends el 22 de septiembre de 1973, cuando un ratón entró en la computadora más poderosa del mundo y la apagó de un plumazo. Cincuenta y tres años después, un archivo de configuración que creció más de lo previsto tumbó Cloudflare y se llevó puesta a medio planeta digital. La diferencia es de escala, no de fondo.

El episodio se llama "Professor Goodfellow's G.E.E.C." y es el tercero de la primera temporada de Super Friends, la serie animada de Hanna-Barbera. ABC lo emitió un sábado de 1973 y hoy se consigue en Apple TV con el sello de DC Comics. No es un montaje retro, ni una edición moderna: es un dibujo de hace más de cinco décadas que leyó el futuro con una precisión incómoda.

La máquina que vino a sacarnos el trabajo (y todo lo demás)

En el capítulo, el profesor Goodfellow inventa la G.E.E.C., o sea, la Goodfellow's Effort-Eliminating Computer. El nombre lo dice todo, en inglés criollo: una computadora pensada para "liberar a la humanidad de todo trabajo físico, mental y de toda responsabilidad". Traducido a la mesa familiar: hace de todo, no tenés que pensar nada y, si sale mal, tampoco es tu problema.

La G.E.E.C. administra transporte, comunicaciones, compras, ventas, publicidad, contabilidad, fábricas y hasta la maquinaria agrícola. Es el viejo sueño de la automatización total, pero llevado al extremo: no reemplaza una tarea, reemplaza a la humanidad entera como mano de obra. El argumento clásico de "los robots nos dejan sin laburo", pero pasado de rosca.

  • Actores y atletas reemplazados por "imágenes electrónicas programadas": hoy, la productora británica Particle6 lanzó Misaligned, con Tilly Norwood, presentada como la primera actriz generada íntegramente con IA.
  • Servicio gratuito y sin intermediarios: el 27 de febrero de 2026, OpenAI reportó 900 millones de usuarios semanales y apenas 50 millones de suscriptores pagos, una proporción de dieciocho a uno.
  • Sistema centralizado que colapsa por una falla mínima: el 18 de noviembre de 2025, un archivo de configuración de Cloudflare que creció al doble de su tamaño previsto interrumpió servicios en múltiples plataformas al mismo tiempo.

Lo que la caricatura le erró (de cerca)

Lo más llamativo no es que el capítulo hablara de inteligencia artificial, palabra que en 1973 casi no existía. Lo más llamativo es que describió tres problemas que hoy son nuestro menú diario. Primero, qué hacemos con la gente cuando una máquina hace su trabajo. La respuesta del dibujo fue directa: los reemplazamos por simulacros. La respuesta real, por ahora, es una actriz digital llamada Tilly Norwood y una pregunta legal y sindical que nadie sabe cómo pagar.

Segundo, el modelo de negocio. Cuando el gobierno rechaza donar la G.E.E.C. al Estado, Goodfellow la regala al público y la adopción es inmediata y masiva. La comparación con ChatGPT es casi obvia: mil millones de usuarios activos y apenas millones pagando. La diferencia entre usar algo gratis y pagar por algo gratis es, justamente, cero: lo gratuito gana por goleada. La pregunta incómoda es quién paga la fiesta.

Tercero, la fragilidad. Un personaje advierte que una falla mecánica "podría causar mucho daño"; el profesor descarta el riesgo. Minutos después, un ratón entra al sistema y se cae todo. Medio siglo después, un archivo de configuración que creció de más tumbó Cloudflare y arrastró a sitios que ni sabían que dependían de él. La moraleja es la misma: cuando una sola pieza falla, falla todo junto.

“La diferencia entre 1973 y hoy no es de tecnología, es de escala. El ratón del capítulo era un ratón de mentira. El archivo de configuración que tumbó Cloudflare era un archivo de verdad.”Florencia Soto

Lo que la caricatura todavía no vio venir

Hay algo que el dibujo ni imaginó: el viento. En Buenos Aires, una falla de internet te deja sin home banking, sin mapas, sin delivery y sin forma de pedir un remise. En 1973, lo peor que podía pasar era perder el dibujo del sábado. Hoy, perder la nube es perder medio día de vida adulta. Eso no lo escribió Hanna-Barbera, pero tampoco lo escribió nadie: lo aprendemos cada vez que se cae una app.

Y hay algo que el dibujo sí vio y nosotros todavía discutimos: si el trabajo lo hace una máquina, qué hacemos con la gente. La G.E.E.C. tenía respuesta clara: imágenes electrónicas. Hoy, la discusión sigue abierta entre sindicatos, productoras y estudios de Hollywood, con Tilly Norwood como conejillo de Indias. El guionista de 1973, al menos, tenía la honestidad de mostrar la conclusión, no solo el problema.

Mi consejo práctico, gratis y sin suscripción

Tres cosas para llevarse a casa, sin pagar suscripción premium. Primero, cuando una plataforma ofrezca todo gratis, pregunte quién paga: si la respuesta no es clara, probablemente son sus datos o su atención. Segundo, no ponga toda la vida profesional en una sola herramienta: diversifique, guarde copias locales, aprenda a hacer al menos la versión artesanal de lo que la IA hace por usted. Tercero, y esto lo digo desde Buenos Aires con el viento azotando la ventana: recuerde que internet es una nube que, cuando se desinfla, nos deja a todos en tierra firme mirando un router con la lucecita apagada.

El profesor Goodfellow subestimó al ratón. Nosotros subestimamos al archivo de configuración. La diferencia es que el ratón de 1973 era de mentira, pero el de 2025 tumbó medio mundo real. Cincuenta y tres años después, el capítulo sigue siendo una caricatura. Lo que describe, ya no.

FS
Florencia SotoTecnología

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