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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Una camiseta de MJ que vale más que varios planteles: 14 millones por la noche del 5 de junio de 1998

Un inversor de Miami pagó una cifra récord por la casaca número 23 que Air usó en el segundo partido de las Finales contra Utah. La pieza de los Bulls sigue rompiendo el mercado.

Por Iván KovacevichDeportes · · hace 4 d
Una camiseta de MJ que vale más que varios planteles: 14 millones por la noche del 5 de junio de 1998

Se terminaron de caer los 14 palos verdes. La camiseta roja número 23 que Michael Jordan se puso en el segundo partido de las Finales de la NBA de 1998 cambió de manos por 14 millones de dólares, y la operación se convirtió en el récord absoluto para cualquier objeto de colección ligado al básquet.

El comprador es Ron Firman, un inversor inmobiliario radicado en Miami. La casa Hunt Auctions, de Pensilvania, fue la encargada de cerrar la venta privada. La prenda está firmada por el propio MJ y tiene una procedencia que no deja dudas: la sacó Chicago Bulls en 2003 y pasó por una sola mano antes de quedar en poder de Firman.

La noche en que los Bulls empataron la serie

Aquella noche del 5 de junio de 1998, Jordan y compañía igualaron la serie 1-1 contra Utah Jazz. Después Chicago terminó ganando 4-2 y se coronó campeón, en lo que fue el último título del 23 con la franquicia. Una camiseta con historia pesada, vaya.

“Michael Jordan fue un jugador increíblemente talentoso que es admirado en todo el mundo. Estoy muy emocionado por la compra.”Ron Firman, comprador

La tabla de los millones

  • Camiseta del segundo partido (5 de junio de 1998): 14 millones de dólares
  • Camiseta del tercer partido (septiembre de 2024): 12,3 millones de dólares
  • Camiseta del primer partido (2022): 10,1 millones de dólares
  • Total acumulado por las tres prendas: 36,4 millones de dólares
  • Récord general para una prenda deportiva: camiseta de Babe Ruth de 1932, 24,12 millones en 2024

David Hunt, presidente de la casa de subastas, lo dijo sin vueltas: la memorabilia de Jordan escaló a una clase de activo de elite que suele quedar reservada para obras de arte icónicas. Traducido: lo de Air ya se mueve en otra liga, lejos de los autógrafos comunes y de las camisetas de cualquier mortal.

Mientras la pelota siga volando y aparezcan piezas de aquel último baile, el mercado va a seguir respondiendo con cifras que marean. La pregunta que queda picando es hasta dónde puede estirarse la cuerda: ¿se viene alguna de las otras camisetas de aquellos playoffs, las zapatillas del último tiro contra Utah, o el short del sexto partido? Si la historia manda, la respuesta es sí, y con otro número que va a doler en el ojo del cronista.

IK

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