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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Una brújula en Segovia: el musical que convirtió a Los Javis en fenómeno de los Goya

La ópera prima de Javier Calvo y Javier Ambrossi llevó al cine una historia de fe, deseo y reguetón nacida en un teatro de Madrid, con un elenco femenino que se llevó cinco nominaciones a los premios más importantes del cine español.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · · hace 14 d
Una brújula en Segovia: el musical que convirtió a Los Javis en fenómeno de los Goya

Hay una imagen que me persigue desde que vi la película: dos adolescentes ensayan pasos de reguetón escondidas en un rincón del campamento La Brújula, mientras las monjas cantan alabanzas a pocos metros. Esa tensión entre lo que se quiere ser y lo que el entorno permite es el motor de La llamada, la ópera prima de Javier Calvo y Javier Ambrossi, el dúo que el público conoce simplemente como Los Javis. La película, que llegó a las salas en 2017, consiguió cinco candidaturas a los premios Goya y se llevó el de mejor canción original gracias a un tema compuesto por Leiva.

Un elenco que sostiene la película

Macarena García y Anna Castillo son María y Susana, las protagonistas que sueñan con cantar reguetón en un grupo llamado Suma Latina. A su alrededor, dos monjas interpretadas por Belén Cuesta y Gracia Olayo se roban varias escenas: la hermana Milagros, que se saca el hábito, se pone su ropa de antes y canta Presuntos Implicados frente al espejo, y la hermana Bernarda, más apegada a las reglas, que también termina mostrando sus contradicciones. La química entre las cuatro se nota en cada plano y le da a la historia un pulso que va de la risa al momento más íntimo.

  • Macarena García como María
  • Anna Castillo como Susana
  • Belén Cuesta como hermana Milagros
  • Gracia Olayo como hermana Bernarda

La historia empieza como una comedia veraniega y se va cargando de preguntas a medida que María, la protagonista, dice ver apariciones de Dios. A partir de ahí, la película deja de ser solo un divertimento y se anima a hablar de fe, de diversidad sexual y de esas expectativas que la familia o la comunidad religiosa depositan sobre los jóvenes. Susana, en paralelo, empieza a revisar las normas que ordenan su vida. Las dos búsquedas se cruzan en una misma inquietud: cómo cada quien reconoce lo que realmente quiere.

Del Teatro Lara a la alfombra de los Goya

Antes de ser película, La llamada fue un musical. Calvo y Ambrossi lo escribieron y lo estrenaron en 2013 en el Teatro Lara de Madrid, con una temporada corta prevista de solo ocho funciones. La respuesta del público fue tan buena que la obra se transformó en fenómeno, giró por varias ciudades y terminó sirviendo de base para el guion cinematográfico. La transición del escenario a la pantalla mantiene la estructura de canciones y la cuota de humor, pero aprovecha el aire libre de Segovia para darle otra escala.

El recorrido por la temporada de premios incluyó cinco nominaciones a los Goya de 2018. Entre ellas sobresalió la de mejor canción original, que terminó en manos del tema compuesto por Leiva. En mi caso, lo que más me sigue sacando una sonrisa es la manera en que las cuatro protagonistas hacen convivir el costumbrismo religioso con el deseo de pasarla bien, sin que ninguna de las dos cosas quede caricaturizada. Si todavía no la viste, queda el pendiente: funciona tanto para una noche de risas como para una charla en serio sobre lo que significa crecer.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

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