Titi se llevó la llave maestra, el viaje a Bariloche y dejó a las finalistas solas en la casa
En la prueba final de Gran Hermano Generación Dorada, la visitante de Sol Abraham se impuso en el desafío de las llaves y se quedó con el premio mayor. Ahora Yipio, Sol, Charlotte y Luana empiezan una etapa inédita: convivir sin compañía externa.
La vi ganar a los saltos, abrazada de Yipio Pintos, mientras el resto de las finalistas aplaudía desde el living. Fue el instante en el que Titi Tcherkaski se convirtió en la visitante ganadora del viaje a Bariloche, el premio más esperado de la recta final de Gran Hermano Generación Dorada. La escena, simple y emotiva, cerró una jornada que dejó a las cuatro finalistas por primera vez solas en la casa, sin las tres visitas que las venían acompañando.
Cómo se resolvió el desafío de las visitas
La competencia arrancó con un ping pong de preguntas sobre las distintas temporadas del programa. Los tres visitantes en juego eran Titi Tcherkaski (la amiga que acompañaba a Sol Abraham), Sebastián Almeida, más conocido como Cola, y Tomás Riguera, Tomy. Después de varias rondas de idas y vueltas, Cola y Titi se metieron en la final y Tomy quedó afuera de la definición. La instancia decisiva fue bien concreta: cada uno tenía que probar llaves hasta encontrar la que abría la puerta de un hotel ficticio. Titi fue tanteando opciones hasta dar con la número 67, la correcta. Cuando la cerradura hizo click, el festejo fue inmediato.
“Voy a ir con Thomas, que me manejó las redes todo este tiempo. Se lo merece.”Titi Tcherkaski, recién ganado el premio
Esa fue la promesa que Titi les hizo a sus compañeras apenas se confirmó el resultado. Su idea es compartir el viaje a Bariloche con Thomas, el amigo de toda la confianza que se quedó afuera de la casa pero que igual la acompañó desde el celular, posteando y respondiendo mensajes mientras ella estaba aislada del mundo. Un detalle que a ella la emociona y que muestra, además, cómo se tejieron los vínculos en esta edición.
Una convivencia nueva: las finalistas, a solas
- Yipio Pintos, que llega a esta etapa como una de las figuras de la temporada.
- Sol Abraham, la dueña de casa cuya visita se llevó el premio mayor.
- Charlotte Caniggia, que viene de ganarle el mano a mano a Yanina Zilli.
- Luana Fernández, otra de las salvadas en la última gala.
Hasta acá, las finalistas habían convivido siempre con sus visitas, algo que el formato suele ofrecer en la recta final. Anoche, después del desafío, los tres visitantes agarraron sus cosas y se fueron. La casa, entonces, cambió de energía: cuatro mujeres que representan grupos distintos y que durante buena parte del juego se manejaron por separado ahora comparten cocina, living y noches de charla sin la red de contención que eran sus acompañantes. Es un escenario nuevo, con menos ruidos y, también, con menos escapatoria.
La definición del desafío llegó un día después de la última gala de eliminación, en la que Yanina Zilli quedó en quinto lugar tras perder el mano a mano con Charlotte. Zilli había entrado el 23 de febrero y se despidió después de 196 días adentro, una marca que da cuenta de lo larga y agotadora que fue la temporada. En esa misma gala se confirmaron las salvaciones previas: primero Yipio, después Luana y por último Sol, que se emocionó al recordar que en la edición de 2011 también había llegado a la final. Un dato que ella misma señaló como especial.
Qué se viene en la pantalla
El programa no frena: este miércoles hay gala para definir el cuarto puesto, el jueves las finalistas verán los castings propios y los de sus excompañeros ya eliminados, y el domingo está prevista una cena especial con las que sigan en carrera antes del cierre de temporada. Faltan apenas unos días para la definición y la pregunta ya queda flotando en el living, en las redes y, claro, en la mesa de los argentinos: ¿con quién creés que se queda el título de la Generación Dorada?
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