Septiembre dejó al tomate como líder de subas y a la lechuga como la sorpresa bajista del mes
La canasta de alimentos y bebidas avanzó 2% en el país, con movimientos internos muy dispares: el tomate redondo saltó 34,1% y la cebolla 24,6%, mientras que la lechuga retrocedió 11,5% y el pan de molde cayó 8,6%. El INDEC marcó una inflación general de 1,9%, empujada también por las tarifas de servicios públicos y la medicina prepaga.
La mesa de los argentinos volvió a mostrar en septiembre un escenario de precios con vencedores y vencidos bien definidos. De acuerdo con el informe mensual del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), la división de alimentos y bebidas registró una suba promedio de 2% en todo el país, en un contexto donde la inflación general del mes se ubicó en 1,9% y acumuló 23,6% en los primeros nueve meses del año.
Dentro de ese 2% promedio se esconden movimientos mucho más profundos. El tomate redondo fue, lejos, el producto de mayor incremento: pasó de $3.011,77 a $4.036,58 por kilo, lo que representa un salto de 34,1%. La cebolla acompañó con una suba de 24,6%, al escalar desde $2.163,96 hasta $2.696,23 por kilo. La papa avanzó 12,5% y alcanzó los $2.527,10, en tanto que el zapallo anco sumó 12,4%, en ambos casos con incrementos de dos dígitos que reconfiguraron el costo de las verduras de estación.
Las frutas, las carnes y los fiambres: subas moderadas
El comportamiento de las frutas resultó más moderado: el limón subió 5,4%, la naranja 3,1% y la manzana deliciosa apenas 1,6%. En el segmento de carnes, el cerdo lideró los aumentos con 5,5%, seguido por el salame (4,9%), el salchichón (4,5%) y la salchicha tipo viena (1,9%). Los cortes de carne vacuna fresca, en cambio, mostraron una leve baja de 0,4%, mientras que el pollo entero se movió apenas 0,2%, confirmando una dinámica relativamente estable para las proteínas animales frescas.
Lechuga, banana y pan: las bajas que aliviaron la canasta
En el otro extremo, el alivio llegó de la mano de la lechuga, que recortó 11,5% y quedó en $3.634,20 por kilo. La banana bajó 8,5%, la batata 3,3% y el pan de molde de 390 gramos retrocedió 8,6%, hasta los $3.308,31, en una señal de moderación en productos de consumo masivo. También cayeron el pan francés tipo flauta (-1,9%), los fideos secos (-1,2%) y el yogur firme de 195 gramos (-5%). En productos de limpieza, el jabón en polvo descendió 0,8% y tanto el detergente como la lavandina retrocedieron 1%, confirmando una leve desinflación en ese rubro.
Lácteos, huevos y harinas: números mixtos
El rubro lácteos presentó resultados dispares. La leche entera en sachet (envase de plástico de un litro) subió 3,1%, la crema de leche 4,2% y los quesos cremoso y pategrás 1,9% cada uno. Los huevos de gallina avanzaron 1,9% por docena, el arroz blanco simple 2,6% y la harina de trigo común 3,7%, completando un cuadro donde los productos panificados y de almacén mostraron subas contenidas, aunque positivas.
El mapa regional y los motores de la inflación
El INDEC también desagregó los movimientos por grandes componentes. Los precios estacionales (aquellos con fuerte fluctuación por cuestiones climáticas o de cosecha, como frutas y verduras) subieron 2,9%, por encima de la inflación núcleo (el indicador que excluye energía y precios regulados para medir la tendencia de fondo), que fue de 1,7%. Los productos regulados, entre los que se cuentan las tarifas de gas, electricidad y la medicina prepaga, avanzaron 2,3%. La inflación núcleo estuvo traccionada principalmente por comidas fuera del hogar y medicamentos. Por regiones, el Gran Buenos Aires y la zona pampeana registraron subas del 2%, mientras que la Patagonia anotó el incremento más bajo del país, con 1,4%.
En la comparación interanual, los precios de alimentos y bebidas acumularon una suba de 33,4% contra septiembre del año anterior, un ritmo que, si bien continúa siendo alto, muestra una desaceleración respecto de los picos registrados en meses previos y se ubica en línea con la moderación general de la inflación observada en el último tramo del año.
