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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Señales del corazón que no conviene dejar pasar: lo que un especialista dice que hay que mirar con atención

El cardiólogo Ben Alencherry, de Cleveland Clinic, repasó los síntomas que requieren consulta inmediata y los que, sin alarma, también piden una evaluación. Dolores inexplicables, desmayos con el esfuerzo, falta de aire y palpitaciones aparecen en la lista, y los antecedentes familiares pueden ser la pista que faltaba.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 10 d
Señales del corazón que no conviene dejar pasar: lo que un especialista dice que hay que mirar con atención

La mañana arranca con esa luz tibia que entra por la ventana y un café que todavía está demasiado caliente como para tomarlo con confianza. Acá abajo, en la provincia, el termómetro marca temprano antes de que la ciudad despierte del todo y uno repasa la lista de cosas pendientes. Entre esas pendientes, muchas veces, queda postergada una consulta al cardiólogo que lleva meses en la cabeza. Un dolor raro, un soponcio inesperado, una fatiga que no se explica: el cuerpo va dejando señales que uno tiende a guardar en el rincón de "lo miro la semana que viene". El cardiólogo Ben Alencherry, de Cleveland Clinic, se tomó el trabajo de ordenar cuáles de esas señales merecen una consulta inmediata y cuáles, sin ser una urgencia, también piden que un profesional las mire con atención.

El especialista fue claro al poner dos situaciones en el tope de la lista: un dolor de pecho que aparece sin una causa identificable y un desmayo que se produce durante el ejercicio o poco después de terminarlo. "La consulta médica tiene que ser inmediata", planteó Alencherry, y agregó un consejo práctico que muchas veces se pasa por alto: suspender los esfuerzos físicos tras un desmayo hasta conocer el origen del episodio.

Síntomas que cambian el día a día

Hay otros indicios que no arrancan con un dolor fulminante pero que van modificando la rutina. Costarle una actividad que antes se hacía sin problema, quedarse sin aire al subir una escalera, cargar las bolsas del súper o caminar unas cuadras, y sentir un cansancio que se instala y se combina con esa falta de aire son señales que, según el cardiólogo, se diferencian del agotamiento ocasional y merecen una consulta. "El cansancio que persiste y se combina con dificultades respiratorias también se diferencia del agotamiento ocasional", explicó.

Cuando el corazón se hace notar de más

Otra señal que aparece en la vida cotidiana es percibir el corazón acelerado, con golpes intensos o con un latido desparejo. Esas palpitaciones pueden responder a causas muy variadas y, en algunos casos, a una arritmia. Su peso cambia cuando obligan a interrumpir lo que uno está haciendo o se presentan junto con falta de aire y una fatiga marcada. La sensación de desvanecimiento, que puede incluir debilidad, náuseas, sudoración o alteraciones visuales, también entra en la lista de motivos para una evaluación, sobre todo si aparece con el esfuerzo físico.

  • Dolor de pecho sin causa conocida: requiere consulta inmediata.
  • Desmayo durante el ejercicio o poco después de terminarlo: atención urgente y suspender esfuerzos hasta conocer la causa.
  • Falta de aire ante actividades que antes se hacían sin dificultad: cambio inesperado o sostenido que pide evaluación.
  • Palpitaciones con ritmo acelerado, golpes intensos o latido desparejo, sobre todo si interrumpen tareas o se acompañan de fatiga y falta de aire.
  • Sensación de desvanecimiento con debilidad, náuseas, sudoración o alteraciones visuales.
  • Cansancio persistente que se combina con dificultades respiratorias, distinto del agotamiento ocasional.
  • Antecedentes familiares de miocardiopatía hipertrófica: motivo de evaluación aun sin síntomas.

Detrás de varias de estas señales puede esconderse la miocardiopatía hipertrófica, una enfermedad que el cardiólogo describió como capaz de pasar inadvertida durante años. El especialista aclaró que ninguna de esas molestias, tomada de manera aislada, alcanza para identificarla: el dolor en el pecho, por ejemplo, también aparece en un infarto o en otras afecciones cardíacas. Para llegar a un diagnóstico entran en juego los estudios y la historia clínica completa, incluidos los antecedentes familiares, ya que la enfermedad suele repetirse dentro de un mismo árbol genealógico. Esa pista, la del antecedente familiar, puede permitir detectarla incluso en personas que no tienen síntomas, algo que ocurre con la forma no obstructiva.

Desde el barrio de Belgrano, Marta, que camina todas las mañanas por la plaza, lo cuenta con una mezcla de alivio y resignación: "Yo durante meses le resté importancia a que me agitara al subir la escalera del consultorio, hasta que una noche me levanté atolondrada y mi hija me llevó a hacer un chequeo. Era anemia, no era el corazón, pero el médico me dijo que hice bien en venir y no esperar a que pasara algo más serio". En el consultorio, mientras le explicaban los estudios, pensó en su papá, que a su edad hacía esfuerzos y se quedaba sin aire sin decírselo a nadie. Esa conversación pendiente terminó en un turno para todos los hermanos.

Alencherry vinculó la sensación de desvanecimiento que aparece con el esfuerzo con la variante obstructiva de la miocardiopatía hipertrófica, en la que el músculo engrosado del corazón dificulta la salida de la sangre. El especialista insistió en que el punto de partida es la consulta: "Una evaluación motivada por esos antecedentes puede permitir detectarla aun cuando no haya síntomas". El mecánico del taller de la esquina, en San Telmo, que atendió a su padre hasta los 72 y nunca se quejó de nada, solía repetir una frase que Marta ahora recuerda como un consejo médico: "Cuando el cuerpo te avisa, hay que ir, no hay que esperar a que el motor se pare solo".

EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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