Río Café Bar reabrió en Almagro con pastas caseras y una propuesta de bodegón que extiende la jornada
El tradicional local de Sarmiento y Aníbal Troilo volvió a funcionar el 21 de septiembre, tras permanecer cerrado poco más de un mes, con una cocina renovada, paredes amarillas y una carta que suma tortillas, milanesas y un bife de chorizo para compartir
Sebastián Vukovic, Turismo — Para tomar un café a la mañana o sentarse a comer al mediodía o a la noche, la esquina de Sarmiento y Aníbal Troilo volvió a registrar movimiento en el barrio de Almagro. El local identificado como Río Café Bar, situado en Sarmiento 4699, reabrió sus puertas el lunes 21 de septiembre con nuevos responsables al frente y una oferta gastronómica que amplía el clásico servicio de cafetería con platos propios de bodegón porteño, en una decisión que los propios involucrados describen como el inicio de una etapa formalmente distinta respecto de la que funcionó durante las últimas tres décadas y media.
La nueva carta permite elegir entre entradas, carnes a la parrilla y pastas de elaboración propia, una variedad que el propio material difundido por el local presenta como una de las principales modificaciones respecto de la etapa anterior. El rango de precios informado para esta reapertura coloca a las tortillas en $15.000 y a los buñuelos en $14.000, mientras que entre los platos principales las milanesas, que se sirven con guarnición, arrancan en $18.500, según los valores difundidos para esta nueva etapa.
Tarifas y horarios
- Lunes a sábado: de 7 a 0.
- Domingos: de 8 a 12.
- Tortillas: $15.000.
- Buñuelos: $14.000.
- Milanesas con guarnición: desde $18.500.
- Bife de chorizo para dos personas, con huevos, morrón y papas fritas: $56.000.
- Postres: flan, tiramisú y panqueques caseros.
El otro plato fuerte de la propuesta es la opción de parrilla pensada para dos personas: el bife de chorizo acompañado con huevos, morrón y papas fritas se ofrece a $56.000, un valor que la nueva gestión presenta como una de las alternativas destacadas del menú. Para el final, la carta contempla flan, tiramisú y panqueques también elaborados dentro del establecimiento, con lo cual el local pasa a cubrir la jornada completa desde el desayuno hasta la cena.
La transformación no se limitó a la oferta de comida. Rodrigo, uno de los nuevos dueños, explicó que las pastas se elaboran en el propio establecimiento, en un sector de producción instalado en el sótano que permanecía sin uso durante la gestión anterior. La intervención incluyó, además, la modernización de la cocina, que tenía poca actividad en aquella etapa, según describió el mismo responsable. En el salón, la renovación reemplazó el tono rosa de las paredes y la palmera que caracterizaba el ambiente por una paleta de amarillos, y una barra de madera pasa a integrar la nueva ambientación del bar.
Las conversaciones para el traspaso se extendieron durante años, de acuerdo con el relato del nuevo responsable. Según contó Rodrigo, las negociaciones con el propietario anterior se iniciaron aproximadamente hace ocho o nueve años y se prolongaron hasta concretarse en este 2024. Carlos, el dueño que había estado al frente del negocio durante 35 años, murió días antes de la reapertura. Como homenaje, los nuevos responsables habían colocado una fotografía suya junto a la puerta, con la intención de que pudiera verla al regresar al local.
“Las pastas se elaboran en el propio establecimiento, en un sector de producción instalado en el sótano que permanecía sin uso.”Rodrigo, nuevo responsable de Río Café Bar
