Pipino Cuevas se subió al escenario con el Chaqueño Palavecino y se ganó su lugar en Es mi sueño
El exfutbolista y Yanina Bordachar cantaron “Canción del mariachi”, recibieron tres luces verdes y, además, cumplieron el sueño extra del concursante: un dueto con el Chaqueño en “La ley y la trampa”.
Te voy a ser sincera: cuando lo vi a Pipino Cuevas parado en la fila, esperando para entrar al estudio de Es mi sueño, me dio la sensación de que estaba a punto de jugarse uno de esos partidos que no se olvidan. Y vaya si lo hizo. El exdelantero de River, acompañado por Yanina Bordachar, se presentó en la segunda temporada del ciclo que conduce Guido Kaczka con una versión de “Canción del mariachi”, ese tema que todos asociamos con Antonio Banderas, y se llevó tres luces verdes del jurado.
Lo que se vio en pantalla fue una actuación con mucha garra. Cuevas se movió como si todavía estuviera en una cancha: se plantó en el escenario, le puso cuerpo al tema y se acopló a la voz de Yanina, que lo bancó en todo momento. El público que había en el estudio acompañó con aplausos y, la verdad, el ánimo era de los mejores: la gente se contagió con esa mezcla rara y hermosa que se arma cuando alguien que no es cantante profesional se anima a cantar delante de un país entero.
La mirada del jurado
Las devoluciones vinieron con felicitaciones y, también, con observaciones para mejorar. Abel Pintos arrancó reconociendo que los dos se habían divertido arriba del escenario, que esa energía se notaba y se transmitía. Pero después fue claro con su postura: el número no lo terminó de cerrar. El problema, para él, estuvo en la elección de la tonalidad.
“A mí no se me terminó de armar porque es evidente que te quedaba incómoda la tonalidad.”Abel Pintos
El cantante también se acordó de algo que cualquier dúo conoce: cantar de a dos no es fácil. A veces las decisiones que parecen menores terminan condicionando toda la interpretación, y a veces hay que revisitarlas para que la cosa funcione. Pintos le deseó, para la próxima, que Pipino encuentre un tono en el que se sienta más cómodo y pueda brillar sin forzarse.
El sueño cumplido junto al Chaqueño Palavecino
Ahora bien, el momento que a mí me erizó la piel fue otro. Pipino, antes de la performance, había pedido un deseo extra: él quería su dueto soñado. Miró a Abel Pintos, que ya había compartido escenario con otro concursante en ediciones anteriores, y dijo, casi sin filtro, que quería tener esa misma experiencia con el Chaqueño Palavecino. El Chaqueño, que era uno de los jurados invitados de la noche, aceptó sin dudarlo. Se levantó de su silla, cruzó el escenario y se acercó a Cuevas.
Los dos se juntaron al oído, charlaron unos segundos en voz baja, y arrancaron con “La ley y la trampa”. Pero la música, claro, no perdona a nadie: en un tramo de la letra, Pipino se quedó en blanco. No pasó a mayores porque Abel Pintos lo salió a salvar desde el otro lado del jurado y le tiró la frase justa para que Cuevas pudiera seguir cantando al lado del Chaqueño, como si nada hubiera pasado. Ese tipo de cosas solo pasan en los realities, y por eso uno se queda mirando hasta el final.
De la cancha al escenario, pasando por la rivalidad
Después del tema, la charla se puso bien futbolera. El Chaqueño, declarado hincha de Boca, no esquivó el pasado de Cuevas como delantero de River y hasta se acordó de los partidos en los que el Pipino le había hecho sufrir a su equipo. Se rieron, se amigaron y el Chaqueño cerró la idea con una frase que resume todo el espíritu de la noche:
“La música nos une.”Chaqueño Palavecino
Así, Cuevas completó los dos tramos de su sueño: el número junto a Yanina, que le aseguró seguir en el certamen, y el dueto con el Chaqueño, que le regaló un momento para el recuerdo. La pareja continúa en Es mi sueño, con el reto de ajustar la tonalidad para las próximas presentaciones y con la música como puente entre dos mundos que, visto lo visto, no están tan lejos. Eso sí: para los que preguntaban, el próximo capítulo se emite por la pantalla de eltrece, y las entradas para el público se consiguen a través de la producción del programa. Habrá que estar atentos, porque esto recién empieza.
