Mark Zuckerberg quiere que su IA te compre los pasajes y vos te quedes mirando
Meta presentó los modelos Wonder y Wonder Full, capaces de ejecutar tareas de principio a fin: reservar vuelos, mandar mails y llenar un carrito de compras sin que muevas un dedo. Una promesa enorme, con varias preguntas incómodas en el medio.
El mes pasado le pedí a un asistente de voz que me Reserve un remise al aeropuerto. Me despertó a las cuatro de la mañana con una notificación, me cobró el doble y el chofer nunca apareció. Imaginate lo que puede salir mal si el error lo comete una IA con acceso a tu tarjeta de crédito. Eso, justamente, es lo que Meta quiere que empieces a confiar.
La empresa de Mark Zuckerberg presentó esta semana dos modelos de inteligencia artificial nuevos dentro de la familia Muse, llamados Wonder y Wonder Full. Zuckerberg los describió como una clase de modelos mucho más grande y avanzada que la generación anterior y aseguró que ubican a Meta en la línea de adelante del sector.
De contestar preguntas a hacer cosas
Hasta ahora, cuando le preguntabas algo a una IA, esta te respondía con texto, alguna sugerencia o, con suerte, un link. La promesa de Wonder es otra: que el sistema tome tu pedido y ejecute los pasos hasta terminarlo. Reservar un vuelo a Córdoba, mandar un correo electrónico o completar la compra en una tienda online son ejemplos que dio la propia compañía.
- Decirle a Muse "reservame un vuelo a tal ciudad" y que la IA concrete la operación.
- Pedirle que compre un producto en una tienda online y que pague con los datos cargados.
- Ordenarle que redacte y envíe un correo electrónico por vos.
- Todo sin que tengas que abrir otra app ni tocar el teclado.
La consultora Artificial Analysis, que se dedica a comparar modelos de distintas empresas, colocó a Wonder entre los más eficientes del mercado. En criollo: hace más con menos, o por lo menos así lo miden ellos.
Competencia reñida y un negocio nuevo
Meta no está sola en esta carrera. Muse compite con Dots, de OpenAI; Spark, de Google; y el asistente de la startup Instnict. La diferencia entre uno y otro se va a definir en gran parte por la cantidad de servicios externos con los que cada uno se conecta para poder hacer las cosas. De nada sirve una IA que te reserve un vuelo si no tiene acuerdos con ninguna aerolínea.
Para Meta, además, Muse abre una puerta de ingresos distinta de la publicidad, que hoy financia casi todo lo que hace la empresa. Solo en infraestructura de inteligencia artificial tiene previsto gastar hasta 145.000 millones de dólares este año, una cifra que mueve el viento hasta acá, a la distancia a Buenos Aires de cualquier balance contable.
“Representan una clase de modelos mucho más grande y avanzada respecto de la generación anterior y ubican a la empresa en la línea de adelante del sector.”Mark Zuckerberg, fundador de Meta
Mi consejo
Si sos de los que ya le pasó algo feo con la tarjeta clonada, imaginá multiplicado por diez lo que puede hacer una IA con tus datos. Por ahora, los modelos Wonder están disponibles para desarrolladores y van a llegar primero a los suscriptores pagos del asistente Muse. Mi sugerencia: probalo con gastos chicos, con tarjeta virtual descartable y con tope de gasto. Dejale las compras grandes a tu viejo humano, que al menos le podés gritar cuando se equivoca.
