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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La fórmula para cuidar la memoria: lo que dejó el mayor estudio latinoamericano sobre prevención de la demencia

Especialistas de 11 países, entre ellos Argentina, presentaron en Buenos Aires los resultados de LatAm-FINGERS, un ensayo que siguió durante dos años a más de mil mayores y midió cómo impactan los cambios de hábitos en las capacidades cognitivas. La investigación abre una puerta esperanzadora, aunque con cautela: no es una garantía contra el deterioro, sí una herramienta concreta.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 30 d
La fórmula para cuidar la memoria: lo que dejó el mayor estudio latinoamericano sobre prevención de la demencia

La mañana en Buenos Aires arrancó con esa luz de invierno que se filtra entre los edificios y que no calienta pero tampoco deja indiferente, y la pregunta que sobrevino en el encuentro internacional sobre prevención de la demencia fue tan simple como enorme: ¿se puede hacer algo, de verdad, para cuidar la memoria antes de que llegue el deterioro? La respuesta que trajo el estudio LatAm-FINGERS, presentado en la ciudad, combinó datos concretos con una mirada cuidadosa, lejos de las promesas fáciles y más cerca de la vida cotidiana que cada uno puede armar en su casa, en su barrio, en su mesa.

Cuidar el corazón para cuidar el cerebro

El razonamiento que sostiene esta línea de investigación es directo: lo que le hace mal al corazón también le hace mal al cerebro. La hipertensión, la diabetes, el colesterol alto y el tabaquismo deterioran los vasos sanguíneos que nutren a las neuronas, y por eso la consulta médica periódica aparece como una pieza clave, tanto como la alimentación, el movimiento, los estímulos mentales y los vínculos sociales. No se trata de elegir una de estas recomendaciones y descartar las demás, sino de entender que forman parte de una estrategia conjunta, pensada para sostenerse en el tiempo y no para abandonarse a las dos semanas.

Acá abajo, en la provincia de Buenos Aires, mucha gente mayor se reconoce en esa descripción: hace el control de la presión cuando puede, camina hasta la parada del colectivo, juega a las cartas con los vecinos, pero pocas veces tiene armado un plan que reúna todo eso bajo una misma idea. Justamente de eso se trata lo que se discutió en el encuentro: de pasar de los consejos sueltos a una intervención pensada como un todo.

“La clave consiste en sostener el principio de la intervención sin ignorar las diferencias culturales y sociales.”Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología de FLENI e investigadora principal de LatAm-FINGERS

Qué midió el estudio y a quiénes

  • Participaron 1.065 personas de entre 60 y 77 años, distribuidas en 11 países de América Latina, con un seguimiento de dos años.
  • El ensayo evaluó una intervención que reunió alimentación saludable, ejercicio físico, entrenamiento cognitivo, socialización y control de los riesgos cardiovasculares.
  • Los voluntarios se dividieron en dos modalidades: una más estructurada, con actividades organizadas y contacto frecuente con equipos de salud, y otra con recomendaciones para incorporar los hábitos de manera más autónoma.
  • El grupo que recibió la intervención más acompañada registró una mejora en la cognición global al cabo del período de seguimiento.
  • El 80 por ciento de los participantes tuvo una adhesión moderada o alta al programa y el 84,9 por ciento completó la evaluación final.

Esos números no significan que una rutina saludable garantice evitar la demencia, y los propios especialistas se encargaron de aclararlo en cada exposición. Lo que el estudio muestra es que un abordaje multidimensional, adaptado a los recursos y las costumbres de cada comunidad, resulta viable y produce cambios medibles en el rendimiento cognitivo de personas mayores que todavía no presentan un cuadro de deterioro. Roberto, vecino de San Telmo que pasó por el encuentro como oyente, me lo resumió con una frase que vale más que varios papers: mientras te lo bancos todos los días, algo te queda, y algo se gana. Esa es, en buena medida, la idea de fondo que dejó la jornada: la prevención no es un evento, es una manera de organizar la vida, con los pies sobre la tierra y la cabeza acompañada.

EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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