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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Hot Wheels Infinite Rush convierte la casa de los chicos en un enorme mapa de carreras

El nuevo juego de Milestone deja de lado las pistas cerradas y propone explorar cuatro islas, destruir el escenario y manejar más de 150 vehículos con estilos bien diferenciados. La aventura pierde fuerza sin una campaña, pero gana por su accesibilidad, su velocidad y el placer de sentirse al volante de una maqueta.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · · hace 39 d
Hot Wheels Infinite Rush convierte la casa de los chicos en un enorme mapa de carreras

A primera vista, la idea de Hot Wheels Infinite Rush parece salida de una tarde de juegos: un mundo abierto para recorrer con autos de juguete, sin la obligación de seguir un circuito. El cambio funciona porque deja al jugador elegir dónde acelerar, qué desafío intentar y cuánto tiempo quedarse mirando los alrededores. El mapa está dividido en cuatro islas, cada una con una identidad propia: Wheelswood, Tentacle Bay, Gearville y Drifty Temples.

  • Wheelswood: zona urbana con rascacielos, tránsito y caminos de alta velocidad.
  • Tentacle Bay: bioma costero con distintos ecosistemas para explorar.
  • Gearville: naves industriales, dunas de desierto y superficies destructibles.
  • Drifty Temples: región de inspiración oriental con pasos de montaña aptos para derrapar.

La propuesta no tiene campaña argumental ni un hilo conductor formal. Eso permite disfrutar de la exploración y la velocidad desde el comienzo, aunque también se vuelve una limitación cuando pasan las primeras horas. El entorno ayuda a sostener el interés: árboles, luminarias y vehículos civiles reaccionan a los golpes, como si el recorrido fuera una gran maqueta interactiva a escala. La destrucción no está limitada a unos pocos objetos elegidos, y ese detalle refuerza la sensación de libertad.

Cuatro formas de manejar, más de 150 autos para coleccionar

Los vehículos están divididos en cuatro categorías. Los bólidos apuestan por la velocidad máxima y recargan el turbo cuando mantienen la aceleración. Los derrapadores obtienen nitro al atravesar curvas cerradas. Los equilibrados generan energía con casi cualquier maniobra, mientras que los todoterreno, llamados Titanes, se adaptan mejor al terreno irregular y recargan el turbo de manera automática. El cambio de categoría es inmediato y no interrumpe la marcha.

El catálogo supera los 150 vehículos, entre prototipos de la propia marca y modelos de fabricantes reales. Cada ficha incluye información histórica del modelo, y el editor permite cambiar la pintura, los rines y los interiores. Para extender la vida del juego, Milestone agregó modos multijugador competitivos con ranking, alternativas cooperativas o casuales y un editor de pistas personalizadas.

En lo técnico, el juego mantiene 60 fotogramas por segundo de forma estable, un dato especialmente importante para una propuesta de velocidad. También tiene algunas asperezas: hay texturas que cargan con retraso y reaparecer en la isla después de completar un evento puede demorar alrededor de un minuto. El sonido, en cambio, sobresale por el impacto metálico y el efecto de los vehículos chocando y atravesando el escenario.

El resultado no intenta reemplazar una campaña tradicional por una historia compleja. Su fortaleza está en permitir entrar, elegir un auto y empezar a manejar casi sin trámite. Para los seguidores de la marca, la cantidad de vehículos y la posibilidad de personalizarlos son un atractivo central. Para quienes buscan acción sin complicaciones, el juego ofrece un mapa amplio, conducción arcade y una libertad que se disfruta más al explorar que al perseguir una trama.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

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