Giordano salió a responderle a su hijo: negó violencia y reconoció que le faltó aire emocional después de la pérdida de Romina Yan
Un día después del testimonio público de Valentín Yankelevich, el productor difundió un comunicado en el que rechazó las acusaciones de maltrato y pidió resolver el conflicto puertas adentro. Mientras tanto, el joven y su hermano Franco viven con su abuelo Gustavo Yankelevich desde 2015.
Lo que arrancó como una denuncia filial en redes y medios terminó este viernes con un comunicado firmado por el productor Darío Giordano. A pocas horas de que su hijo mayor, Valentín Yankelevich, relatara públicamente que vivió situaciones de violencia física y emocional en la infancia y la adolescencia tras la muerte de su madre, la actriz Romina Yan, en septiembre de 2010, el empresario eligió la palabra escrita para defenderse.
Arranqué la mañana con el teléfono lleno de mensajes de colegas que me preguntaban cómo seguiría esta historia. Y la respuesta llegó rápido: un texto largo, en primera persona, con tono contenido pero firme, en el que Giordano no esquivó el tema ni se refugió en el silencio que muchos esperaban.
Qué dijo Giordano, punto por punto
- Negó las acusaciones de manera tajante: sostuvo que "ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia".
- Reconoció que la pérdida lo dejó devastado y que, probablemente, no estuvo a la altura de lo que sus hijos necesitaban emocionalmente durante ese duelo.
- Pidió perdón por esa falta, pero dejó en claro que la disculpa no implica admitir hechos de violencia.
- Dijo amar a sus tres hijos y describió la muerte de Romina Yan como "la destrucción del mundo que conocía".
- Llamó a resolver el conflicto en privado, sin cámaras y sin intermediarios.
“Los contactos y el poder no convierten una versión en verdad, ni le otorgan a nadie más derecho que a un padre a ser escuchado.”Darío Giordano, en el comunicado difundido este viernes
Sin nombrarlo, esa frase parece dirigida a Valentín y a su entorno más cercano, que cuenta con el respaldo mediático y la presencia pública de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, productor y figura televisiva con amplia llegada en la industria.
El trasfondo familiar: la ausencia de Romina y la pelea por la tenencia
Para entender la magnitud del cruce hay que retroceder hasta septiembre de 2010, cuando Romina Yan murió de forma repentina. En aquel entonces Valentín tenía 9 años. El golpe fue tan violento para la familia que, según reconstruyó Giordano en su escrito, él mismo quedó a la deriva: "La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella", escribió.
Cinco años después, en 2015, la Justicia resolvió que la tenencia de Valentín y de Franco quedara a cargo del abuelo materno, Gustavo Yankelevich, hasta que ambos cumplieran la mayoría de edad. Azul, la hija menor, eligió otro camino: convivió con su padre hasta el año pasado, cuando dejó la casa de Giordano.
Esa diferencia de decisiones entre los hermanos es, para varios allegados, una de las claves del conflicto que ahora reventó en los medios. En el comunicado, Giordano evita polemizar con esos datos, pero se encarga de recordar que él también es padre y que esa condición, dice, no puede ser desacreditada por más poder o contactos que tenga la otra parte.
Qué se viene y por qué este caso no se cierra acá
Lo cierto es que la respuesta de Giordano no bajó el tono de la discusión: todo lo contrario. Valentín, que ya es mayor de edad y habló públicamente con nombre y apellido, no tiene por ahora una réplica escrita, aunque en su entorno no descartan que la haya en las próximas horas. Lo que ambos dejaron en claro —cada uno a su manera— es que están dispuestos a llevar este duelo viejo hasta las últimas consecuencias, aunque sea en escenarios opuestos: uno pide cámaras, el otro pide silencio.
Mientras tanto, la historia sigue generando ruido en el mundo del espectáculo, donde Romina Yan fue una figura muy querida y donde su muerte nunca dejó de conmover. Por ahora, no hay fecha para una posible reunión entre padre e hijos: la próxima escena se escribirá, otra vez, en la pantalla y en los portales.
