El Madrid de Campazzo y Deck naufraga en Sofía: otra caída y van tres en la Euroliga
El conjunto español, con los argentinos lejos de su mejor versión, volvió a perder como visitante (102-98) y firmó un arranque histórico en negativo en la máxima competencia europea. Reaccionó en el segundo tiempo, pero no le alcanzó.
A los 40 minutos se terminó el suspiro: Hapoel Tel Aviv le ganó 102-98 a Real Madrid en Sofía, le aguó la remontada y lo dejó con tres caídas al hilo para abrir la Euroliga. Nunca, en 68 años de Copa de Europa, el Merengue había arrancado una campaña europea con el casillero de victorias vacío hasta la cuarta fecha.
Lo del Campazzo y el Tortuga es para mirarlo con lupa. El base cordobés terminó con apenas 3 puntos y 7 asistencias, números muy por debajo de su estándar habitual. Deck, el entrerriano, firmó una línea todavía más flaca: un solo punto. Entre los dos aportaron 4 tantos en 80 minutos de básquet de máxima exigencia, y así es imposible.
Del 63-43 al 75-74: la reacción que se quedó corta
Porque el Madrid llegó al vestuario perdiendo por 20 (43-63) y el viento en contra parecía definitivo. Hapoel se había floreado con Zach LeDay encendido de tres y Bruno Caboclo haciéndose enorme en la pintura. Pero el segundo tiempo fue otro partido: Tavares castigó abajo, Smith empezó a clavar triples y las penetraciones de Maledon y Luwawu-Cabarrot levantaron al equipo hasta ponerlo 75-74 al frente.
El último cuarto fue otra historia. Hapoel recuperó la calma, volvió a anotar con criterio y el ataque visitante se secó. La diferencia se terminó cerrando desde la línea de tiros libres, esos puntos que en la Euroliga pesan como una losa cuando se te escapan por cuatro.
El arranque más negro en 68 años
- Fecha 1: caída ante Dubai como visitante.
- Fecha 2: derrota frente a Anadolu Efes, también afuera.
- Fecha 3: 102-98 contra Hapoel Tel Aviv en Sofía.
- Primera vez en la historia del club que pierde los tres primeros partidos de una competencia europea.
- Los argentinos Campazzo y Deck apenas sumaron 4 puntos en total.
A esto hay que leerlo en contexto: hace apenas doce días, el Madrid levantaba la Supercopa. Es el mismo plantel, el mismo entrenador, Pedro Martínez, y los mismos argumentos para creer. Pero la Euroliga es otra cosa: te castiga cada error, te cobra cada distracción y no te regala ni un cuarto. Y este Madrid regaló los dos primeros.
La pregunta queda flotando, y no la podemos esquivar: ¿qué tiene que ajustar este equipo para sostener durante 40 minutos la reacción que mostró en Sofía? Porque con Campazzo apagado, Deck sin protagonismo y Tavares sosteniendo todo desde la zona pintada, la columna vertebral no funciona.
Lo que viene: el Madrid regresa a la acción la próxima semana por la cuarta fecha de la Euroliga, con la obligación de ganar para evitar lo que ya sería un arranque 0-4 sin antecedentes en el club. La tabla de la zona lo muestra último y con la diferencia de puntos en contra como convidada de piedra. Habrá que ver si Martínez mueve el banco, si le devuelve la bola a Campazzo o si el Tortuga vuelve a ser el de siempre. Lo que está claro es que así, no va.
