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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El gato se ganó un lugar en la mitad de los hogares con mascotas y los especialistas explican por qué

Un relevamiento de Voices muestra que la convivencia con felinos pasó del 40 al 52 por ciento entre 2018 y 2026, en paralelo al avance de los departamentos y de los hogares unipersonales. Para quienes viven en edificios chicos, el refugio Proyecto 4 Patas recuerda que autonomía no es sinónimo de soledad.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 30 d
El gato se ganó un lugar en la mitad de los hogares con mascotas y los especialistas explican por qué

La mañana en la Ciudad de Buenos Aires arrancó con una luz pálida, de esas que se filtran por los ventanales de los edificios de Palermo y dejan alambre de Tender un poco desteñido en las terrazas. Acá abajo, en la provincia, el cielo se levantó más gris, casi metálico, y el aire todavía tiene ese resto fresco que pide un café bien cargado antes de salir. Es el tipo de jornada donde uno se cruza con el vecino en el ascensor y termina hablando, como tantas otras veces, de la vida con mascotas.

Porque de eso se trata esta nota: de la manera en que los gatos se fueron ganando un lugar cada vez más visible en los hogares argentinos. Según la consultora Voices, entre los encuestados del país que tienen mascotas, la presencia de gatos pasó del 40 por ciento en 2018 al 52 por ciento en 2026. Los perros siguen liderando el ranking, aunque su proporción bajó del 88 al 83 por ciento en el mismo período.

Departamentos más chicos, personas que viven solas

El crecimiento de la convivencia con felinos no aparece como un capricho, sino como una respuesta a cambios concretos en la organización de las viviendas. El Censo 2022 que realizó la Ciudad de Buenos Aires mostró que cerca del 40 por ciento de los hogares están integrados por una sola persona y que casi tres de cada cuatro viviendas particulares son departamentos. En ese contexto, los especialistas consultados por este portal coinciden en que el gato se adapta mejor a espacios reducidos y a rutinas donde los dueños pasan varias horas fuera de la casa.

Silvina Muñiz, presidenta de la Asociación de Veterinarios especializados en Animales de Compañía en Argentina (AVEACA), vincula la elección con la combinación de personas que viven solas, jornadas laborales extensas y ambientes más acotados. La autonomía del gato, señala, encaja con esa vida, aunque no implica que pueda prescindir del vínculo cotidiano con las personas.

  • Superficies elevadas y rascadores para que pueda trepar y marcar territorio.
  • Piedras sanitarias en un lugar accesible y tranquilo.
  • Juegos y estímulos olfativos que eviten el aburrimiento en espacios cerrados.
  • Momentos diarios de interacción con los integrantes de la casa.
  • Atención veterinaria periódica y una alimentación adecuada a su edad.

Desde el refugio Proyecto 4 Patas, Fernanda Lazzarino, voluntaria de la organización, recuerda que durante la última década perdió fuerza la vieja idea del gato necesariamente distante. Entre los tres y los cuatro meses de vida existe una etapa clave para que los felinos callejeros se acostumbren al contacto humano, aunque después también se puede construir confianza: lleva más dedicación, pero suele dar resultados.

Algo de eso resume Alejandro, de 27 años, vecino de un barrio porteño que organiza sus actividades para pasar tiempo con Limón, su gato. En la charla con este cronista lo dijo con una media sonrisa, mientras Limón dormía arriba de un mueble del living: "Son más independientes, pero igualmente necesitan compartir tiempo con alguien".

Para quienes conviven en departamentos, la rutina se vuelve así una especie de pacto silencioso: el gato necesita sus alturas, su lugar para hacer las necesidades y sus juegos, pero también esos ratos de compañía que Muñiz describe como una fuente de bienestar. El ronroneo, la cercanía física y la presencia en un mismo ambiente terminan siendo, en la vida cotidiana, la parte más importante del acuerdo.

“Son más independientes, pero igualmente necesitan compartir tiempo con alguien.”Alejandro, vecino porteño, dueño de Limón
EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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