El asfalto que cargará tu auto mientras manejás: lo que hay que saber del experimento japonés
El otro día se me quedó sin carga el celular en la calle y tuve que pedirle un cable a un desconocido, con la humillación que eso implica. Imaginate eso, pero con un camión de 20 toneladas. Justo de eso se trata la movida que están probando en Japón: cargar vehículos eléctricos mientras circulan, sin enchufes, sin paradas, sin rogativas a desconocidos.
El sistema se llama transferencia dinámica de energía inalámbrica, o DWPT por sus siglas en inglés. La idea es simple de explicar y complicada de fabricar: debajo del asfalto se entierran unas bobinas que generan un campo magnético, y el vehículo lleva un receptor que convierte ese campo en electricidad para la batería. Es el mismo principio del cargador inalámbrico de tu celular, pero aplicado a una ruta entera y a velocidad de autopista.
Tres empresas, una sola autopista
- Una firma se ocupa del sistema de alimentación en corriente continua que le da energía a toda la instalación.
- Otra desarrolla la distribución interna y el receptor que va pegado en el chasis del vehículo.
- La tercera trabaja en la logística de obra: cómo fresar el pavimento existente para meter las bobinas sin repavimentar toda la ruta.
Un detalle que los ingenieros celebran con champagne: el receptor integra en una sola pieza el inversor y la bobina. Para los que no somos del palo, eso significa menos cables, menos componentes bajo el asfalto y menos excusas para que algo se rompa en un día de lluvia en Buenos Aires, donde ya llueve como si quisiera tapar el techo del mundo.
Lo que ya probaron y lo que falta
En una pista privada ya verificaron que las unidades transmisoras bancan el paso de camiones de unas 20 toneladas. A fines de 2026 arranca la segunda etapa, más exigente: simulan un millón de pasadas de rueda y miden la resistencia con cargas de 49 kilo-newtons por eje. La cifra suena a trabalenguas, pero traducido a lo cotidiano equivale a soportar un año y medio de tráfico pesado sin pedir vacaciones. En esa fase también van a chequear si el campo electromagnético se fuga, porque nadie quiere terminar la nota con un conductor mareado.
La prueba de fuego grande está prevista para 2027 en la autopista Tateyama, en la prefectura de Chiba, como parte de un proyecto de la empresa East Nippon Expressway Company. Ahí se verán potencias de hasta 150 kilovatios, más que suficientes para mantener cargado un camión en ruta.
Japón no está solo
Suecia ya tiene 1,65 kilómetros de vía pública con carga inalámbrica en movimiento, un tramo piloto que lleva años operativo. La diferencia es que los japoneses apuntan específicamente al transporte pesado, donde la autonomía es el verdadero cuello de botella: un camión que carga mientras rueda es un camión que no pierde horas muertas en una estación.
Mi consejo práctico, ya que hoy toca cerrar con uno: todavía falta para verlo circular por estas pampas. Pero si en algún momento escuchás que se prueba algo así en la ruta que une Buenos Aires con Rosario, no lo tomes como ciencia ficción. Es física, es plata, y Japón ya puso primera.
