Dinosaurios en la vereda: la apuesta de Abrams que no sedujo al público masivo
El productor defiende la idea de David Robert Mitchell y la diferencia de Parque Jurásico, pero la taquilla mundial apenas superó los 80 millones de presupuesto.
Me imagino la sala de un cine de barrio un jueves a la noche, con la butaca de alambre y pochoclo barato, y a la gente acomodándose mientras pasan los avisos. Esa sensación de estar a punto de ver algo distinto es exactamente la que J.J. Abrams asegura haber buscado con El final de Oak Street, la película que produjo y que, sin embargo, no logró arrastrar a las multitudes que imaginaba.
La cifra está ahí, sin maquillaje: con un presupuesto estimado en 80 millones de dólares, el film dirigido por David Robert Mitchell cerró su paso por las salas con unos 89 millones recaudados en todo el mundo. En términos de negocio, es una carrera casi empatada contra sí mismo. Para Abrams, igual, el dato relevante no es cuánto entró, sino qué tipo de película se ofreció.
La diferencia que el productor quiere marcar
Abrams reconoce que la comparación con Parque Jurásico fue inevitable desde el primer tráiler, pero pide que se haga con cuidado, porque la propuesta apunta a otro lado. Lo dijo con una frase larga y bien armada, de las que le gusta soltar cuando defiende un proyecto propio, y la repitió casi tal cual en la nota que se hizo pública.
“Me encantan las películas de Jurassic tanto como a cualquiera, pero esas películas, en su mayor parte, se desarrollan en esas hermosas selvas, en esas islas lejanas. El enfoque de David aquí consistía precisamente en la yuxtaposición de la vida familiar suburbana, absolutamente cotidiana (columpios y furgonetas de helados, piscinas elevadas y autobuses escolares) con los dinosaurios.”J.J. Abrams
Esa idea de mezclar lo cotidiano con lo extraordinario es la que, según el propio Abrams, hace singular al film. Y acá aparece otra de sus declaraciones fuertes, donde apela a un deseo del público que muchas veces los productores invocan cuando las cifras no acompañan tanto como esperaban.
“Creo que la gente está deseando ver historias nuevas, historias originales, y para mí, el atractivo innegable de esta película es el hecho de que se desarrolla en los barrios residenciales.”J.J. Abrams
Lo que se vio en la sala
- Presupuesto estimado: 80 millones de dólares.
- Recaudación mundial: unos 89 millones de dólares.
- Dirección: David Robert Mitchell.
- Producción: J.J. Abrams, a través de Bad Robot.
- Elenco principal: Ewan McGregor y Anne Hathaway.
- Premisa: dinosaurios sueltos en un suburbio residencial, con la vida familiar como contraste.
Los protagonistas, Ewan McGregor y Anne Hathaway, habían contado en declaraciones previas que el final que llegó a las salas reemplazó a un cierre más oscuro y complejo que se manejó durante el desarrollo. Abrams, por su parte, se mostró confiado en que a quienes les llamó la atención el material promocional los va a encontrar la película tal como la imaginaron, con esos columpios, esas furgonetas de helados y esas piletas de lona conviviendo con criaturas que no deberían estar ahí.
Ahora bien, con los números ya sobre la mesa, queda la pregunta que cualquier amigo lector me va a hacer en estos días: alcanza con mudar los dinosaurios del trópico a la cuadra de un barrio residencial para que el público los quiera ir a ver al cine, o la gente sigue prefiriendo la escala épica de las islas y las selvas que ya conoce de memoria. Lo dejo como una invitación, porque la respuesta, creo, vale la pena conversarla con un café de por medio.
