Breaking Bad, la serie que se consagró como la mejor del siglo XXI según 500 voces de la televisión
La creación de Vince Gilligan, que emitió sus 62 capítulos entre 2008 y 2013 con Bryan Cranston en el papel de Walter White, lidera un ranking que reunió opiniones de actores, guionistas y productores del ámbito televisivo. La ficción también dio lugar a la precuela Better Call Saul y al filme El camino.
Le tengo que ser honesta: cuando vi por primera vez a Walter White ponerse el sombrero y mirar hacia el desierto, algo me dijo que estaba frente a algo distinto. No era una serie más sobre un antihéroe, era la radiografía precisa de un hombre común que toma una decisión extraordinaria. Hoy, más de una década después de su estreno, Breaking Bad acaba de consagrarse como la mejor serie del siglo XXI en una encuesta que reunió la opinión de 500 figuras del mundo de la televisión, y la noticia me llena de una satisfacción enorme como espectadora.
La ficción creada por Vince Gilligan se emitió entre 2008 y 2013 y suma 62 episodios en los que un profesor de química al que le diagnostican un cáncer pulmonar terminal decide empezar a fabricar y vender metanfetamina para dejarle dinero a su familia. Lo que arranca como una comedia negra con un objetivo casi piadoso se va transformando, capítulo a capítulo, en algo mucho más oscuro y complejo, a medida que Walter White se aleja de su propósito inicial y se deja llevar por decisiones que lo cambian para siempre.
Elenco y personajes
Al frente del reparto está Bryan Cranston, que compone a Walter White con una intensidad que todavía me sigue sorprendiendo. Lo acompañan Aaron Paul como Jesse Pinkman, el socio joven con el que el profesor arma el negocio, y Anna Gunn como Skyler, la esposa que va descubriendo de a poco quién se convirtió su marido. También es de destacar el papel de Dean Norris como Hank Schrader, el cuñado agente de la DEA, y el de Bob Odenkirk como Saul Goodman, el abogado deslenguado que después tendría su propia serie.
La transformación de Walter es el corazón del relato, y Cranston lo sabe: cada mirada, cada silencio, cada momento en que el personaje deja de lado al profesor que fue para convertirse en Heisenberg, el capo del narcotráfico, está cargado de una tensión que se siente en el cuerpo. La distancia entre el hombre que quería cuidar a su familia y el que termina siendo responsable de una cadena de violencia enorme es lo que sostiene los cinco temporadas y lo que la convierte en una obra que se puede ver una y otra vez sin perder impacto.
Un ranking hecho por quienes mejor conocen la pantalla chica
Para armar la lista de las 100 mejores series del siglo XXI se consultó a 500 personas del ambiente televisivo. Entre los consultados estuvieron la actriz Elisabeth Moss, el propio Bryan Cranston y el actor Jason Bateman, además de figuras clave detrás de cámara como Damon Lindelof (creador de Lost y The Leftovers) y Noah Hawley, el responsable de Fargo. El primer puesto de Breaking Bad habla de un consenso muy fuerte: no es solo una serie popular, sino una referencia ineludible para quienes trabajan en el medio.
Y acá viene una parte que me emociona especialmente: el universo de Breaking Bad no se terminó con el último capítulo. Existe Better Call Saul, la precuela centrada en el personaje de Bob Odenkirk que narra cómo el abogado Saul Goodman terminó siendo el hombre que conocimos en la serie original, y que en este mismo ranking se quedó con el puesto 27. Y también está El Camino, la película escrita y dirigida por el propio Vince Gilligan que cuenta qué pasó con Jesse Pinkman después del final de la serie, con Aaron Paul otra vez en el papel que le dio fama mundial.
- Breaking Bad: 62 episodios, emitida entre 2008 y 2013, primera en el ranking de las 100 mejores series del siglo XXI.
- Better Call Saul: precuela centrada en el abogado Saul Goodman (Bob Odenkirk), ubicada en el puesto 27 del mismo listado.
- El Camino: película de 2019 que continúa la historia de Jesse Pinkman, escrita y dirigida por Vince Gilligan.
Mientras escribo estas líneas pienso en la cantidad de gente que se sentó en su casa, noche tras noche, a esperar el próximo capítulo para ver hasta dónde era capaz de llegar Walter White. Pienso en quienes discutimos el final con amigos, en quienes nos enganchamos con la serie cuando ya había terminado y la devoramos de un saque, y en quienes se acercaron a ella por Better Call Saul y después retrocedieron para conocer el origen. Por todo eso, este reconocimiento me parece profundamente merecido: Breaking Bad no solo cuenta una historia extraordinaria, sino que dejó una huella en cómo se cuentan historias en la televisión.
