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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Boca pasó en Beijing con autoridad bajo el aro y ahora va por todo ante la NBA G League

El Xeneize derrotó 88-78 al Royal Fighter local en la Copa Intercontinental con un goleo interno que fue la clave; el jueves define el grupo frente al seleccionado estadounidense

Por Iván KovacevichDeportes · · hace 24 d
Boca pasó en Beijing con autoridad bajo el aro y ahora va por todo ante la NBA G League

Arrancó el torneo y Boca ya sabe lo que es ganar en China. Fue 88-78 contra Beijing Royal Fighters, el dueño de casa, en un partido que el equipo de Nico Casalánguida construyó desde el primer minuto y nunca soltó. Yo te lo resumo en una línea: cuando pintó la tormenta adentro de la zona, el Xeneize se refugió en el corazón de Caffaro y Lema, y así se llevó un triunfazo que lo deja a una victoria de las semifinales.

Caffaro fue una mole: 17 puntos y 10 rebotes, todo lo que tiró cerca del aro terminó en daño. Lema lo acompañó con otros 17, también con la pintura como escenario. Entre los dos le hicieron sentir al local que el juego de cercanía iba a ser una pesadilla. El base Vildoza, de los más experimentados del plantel, aportó 10 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias, y se tomó la responsabilidad de marcar a Grant Riller, el peligroso perimetral estadounidense que milita en el Royal Fighters y que terminó con 24 puntos.

El primer tiempo, el verdadero partido

Porque lo que le pasó a Beijing fue un mazazo en los primeros 20 minutos. Boca cerró el primer cuarto 24-22, nada raro, pero en el segundo pasó lo que tenía que pasar: el Xeneize le metió un parcial que dejó el entretiempo 51-35. De ahí en más fue administración. El anfitrión intentó volver con ajustes, achicó diferencias en el tercer cuarto y llegó a descontar, pero los argentinos nunca quedaron abajo en el marcador. Esa es la diferencia entre un equipo ordenado y uno que improvisa: Boca gestionó la ventaja con oficio y se llevó el duelo por diez.

El aire de Beijing no fue un actor secundario: el viento se metió en la ráfaga de algunos tiros largos, y se notó en el 1 de 24 en triples. Boca lo padeció, pero no se cayó. Porque cuando la pelota no entraba desde afuera, el plan B estaba claro: buscar a Caffaro y Lema en el cinco contra cinco, ganar posición y resolver cerca del aro. Esa lectura fue la que inclinó la balanza.

Ahora viene lo grande. El jueves, a las 8.30 de la mañana hora argentina, Boca cierra la fase de grupos frente al seleccionado de la NBA G League, el subcampeón de las dos ediciones anteriores. Una victoria lo mete en semifinales sin mirar a nadie. Una derrota lo deja pendiente del resultado entre los estadounidenses y los chinos. Después de ver lo de hoy, te digo una cosa: este Boca juega con hambre, tiene gol interno y se hace fuerte en los momentos bravos. Tiene con qué dar el batacazo.

Para no perderse: pasan dos por grupo. Semifinales, el sábado 27. Final y tercer puesto, el domingo 28. La tabla, por ahora, tiene a Boca puntero en su zona y a un paso de la historia.

IK

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