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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Benja Rein tiene el pasaje y va por el sueño grande en Portimão

El pibe de Villa General Belgrano, con apenas 13 años, se metió en el Mundial de Rotax tras dos poles y una victoria en la E10. Habla de su gente, de Cucú y de Franco Colapinto como espejo.

Por Iván KovacevichDeportes · · hace 16 d
Benja Rein tiene el pasaje y va por el sueño grande en Portimão

Lo grité y se me erizó la piel. A los 13, Benjamín Rein se subió al karting con la misma sonrisa con la que ahora guarda el pasaje a Portimão. El pibe de Villa General Belgrano consiguió la plaza para el Mundial de Rotax, que se correrá del 7 al 14 de noviembre, y se ganó el derecho de representar a la Argentina en la elite del karting mundial.

La clasificación no cayó del cielo. Llegó después de un año entero a fondo, con poles, victorias y algunas corridas en el medio. En la E10, Rein se despachó con dos poles y un triunfo que valieron oro: le abrieron la puerta del sueño grande.

Un camino de mucho fierro y poca pausa

  • Rotax: el campeonato donde se cruzó con los mejores del país y terminó llevándose el título argentino.
  • Grand National Rotax: otra prueba de fuego, con rivales de peso y mucho ritmo.
  • Provincial Cordobés: su casa, el lugar donde empezó a mostrar los dientes.
  • E10 Rotax: la categoría que le terminó dando la llave del Mundial.

Durante todo ese tránsito, Benja se sentó en un Tony Kart y se puso el buzo de SMS Racing Kart. Ahí lo espera Cucú, su telemetrista, el que le lee los tiempos y le traduce el motor en datos. Familia y equipo, todo junto, empujando el mismo kart.

“Sentí una emoción muy grande por la posibilidad de correr representando al país. Esto es el reflejo de un trabajo en equipo con mi familia, mi equipo y todos los que me acompañan.”Benjamín Rein

De Villa General Belgrano al mundo

Rein arrancó en el karting porque le gustaban las carreras y le gustaba manejar. Pasó por las formativas, fue subiendo de a poco y nunca bajó los brazos. Hoy se define como un piloto competitivo y tiene un espejo bien claro: Franco Colapinto, el pibe que le abrió la cabeza con la idea de que un argentino puede pelear arriba.

La meta, claro, es la Fórmula 1. Pero Benja no se apura. Sabe que Portimão es el próximo escalón y que hay que subirlo con cuidado. Ya tiene el pasaje. Ahora quiere volar bajo el radar y, de paso, dejar a la Argentina bien parada en el Mundial.

IK

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