Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Austin Abrams vuelve a juntarse con Zach Cregger para una entrega de Resident Evil que dura menos que un partido de fútbol

La película de Cregger dura unos 95 minutos, sitúa a su protagonista en Raccoon City y termina con una transformación que, según el propio actor, lo dejó incómodo delante de la cámara. Acá, todo lo que hay que saber antes del estreno, con detalles del desenlace.

Por Camila ParedesCultura y espectáculos · · hace 22 d
Austin Abrams vuelve a juntarse con Zach Cregger para una entrega de Resident Evil que dura menos que un partido de fútbol

Imaginen la fila para entrar a una función de las que todavía se consiguen entradas a último momento. Hay gente con pochoclo, hay algún que otro disfrazado de personaje y, sobre todo, hay una pregunta que se repite cada vez que se levanta el telón: qué esperar de una nueva adaptación de Resident Evil. Esta vez, la respuesta llega de la mano de Zach Cregger y Austin Abrams, que ya habían trabajado juntos en Weapons y ahora vuelven a encontrarse en una producción que ronda los 95 minutos de duración, es decir, menos que un partido de fútbol con tiempo adicional.

Un mensajero común y una encomienda con destino fatal

La historia arranca con un paquete destinado al hospital de Raccoon City. El encargado de llevarlo hasta allí es Bryan, interpretado por Abrams, un trabajador que solo quiere terminar el encargo y volver a casa con su novia, que está embarazada. El planteo es claro desde el arranque: Bryan no es un soldado ni un experto en supervivencia, es alguien de a pie que termina metido en una pesadilla sin haberlo buscado.

En diálogo con la prensa, Abrams contó cómo buscó sostener esa condición durante las persecuciones y los enfrentamientos con las criaturas.

“Trato de hacer que mi personaje se sienta siempre como si no perteneciera a esa situación, como si fuera una persona común atrapada en algo que no entiende.”Austin Abrams, sobre su papel como Bryan

Rodaje en Praga, nieve congelada y un monstruo que incomoda

La producción se filmó en Praga y tuvo varias jornadas bajo temperaturas bajas, con escenas de carrera sobre la nieve. El actor recordó que, en algunos momentos, la lluvia llegaba a congelarse encima del propio vestuario. A esa exigencia del clima se sumó un reto interpretativo: mostrar cómo Bryan va cambiando físicamente a medida que la infección avanza.

Atención, a partir de acá hay detalles del argumento y del final. Durante el recorrido, el mensajero atropella por accidente a una mujer que empieza a convertirse en zombi. Después escapa de un policía y consigue refugio en una granja. Lo que transporta el paquete abre una puerta a la esperanza: se trata de un antídoto para el virus T, aunque para entonces Bryan ya recibió una mordedura.

La transformación avanza y termina convirtiéndolo en una criatura de gran tamaño. Para esas escenas, Cregger le pedía a Abrams que exagerara los rugidos, según contó el propio actor.

“Había un momento incómodo en el que me pedían que actuara como un monstruo y era difícil comprometerse del todo, pero el director te hace sentir seguro como para intentarlo.”Austin Abrams, sobre las escenas de transformación

Un protagonista que no se salva

Lo que más sorprendió a Abrams fue la decisión de llevar al personaje hasta la muerte y, con ella, arruinar aquello por lo que había luchado durante toda la película. En su lectura, ese desenlace funciona como una manera de mostrar que el virus siguió expandiéndose aun cuando había existido una oportunidad concreta de frenarlo. Por eso describió al film como una historia de orígenes, más cercana al inicio de un desastre que a su resolución.

Quedarse con ganas de más después de 95 minutos puede ser parte del plan: la propuesta apunta a condensar la pesadilla en poco tiempo, con un protagonista al que el público no llega a verle salida. La película llega a las salas como una nueva entrega de la franquicia y, para quienes se acerquen al cine, la recomendación de siempre: pochoclo grande y estómago firme, porque la transformación final de Bryan es, según el propio elenco, de las que se quedan en la memoria.

CP
Camila ParedesCultura y espectáculos

Te puede interesar