Apuran los tiempos para cobrar la Beca Gregorio Álvarez en Neuquén y ya hay 438 estudiantes en la lista de aprobados
La segunda convocatoria juntó más de 2.800 pedidos en toda la provincia y el Gobierno provincial confirmó que el primer pago se acreditará cerca del 20 de octubre, mientras siguen revisando carpetas.
La mañana de este jueves en Neuquén arrancó con un cielo gris y una llovizna fina que no terminaba de decidirse, de esas que mojan sin hacer ruido, y acá abajo, en el Ministerio de Educación provincial, el movimiento era otro bien distinto: puro trajín de expedientes, gente y plazos cruzados en un almanaque que ya marca el segundo mes de la convocatoria de las Becas Gregorio Álvarez.
La Coordinación de Políticas Socioeducativas y Equidad confirmó que la segunda edición de este programa, pensado para estudiantes avanzados de carreras terciarias y universitarias, cerró con 2.812 solicitudes anotadas en toda la provincia, un volumen considerable si se tiene en cuenta que la inscripción se habilitó a fines de septiembre y se cerró apenas dos semanas después, a mediados de octubre.
438 aprobados y un cronograma que apura la lapicera
De ese universo enorme, 438 postulantes ya tienen el visto bueno del Ministerio y, según la información oficial, quienes resuelvan su trámite antes del 18 de octubre cobrarán la beca en torno al 20 del mismo mes, una decisión que se tomó para que la plata no se haga esperar demasiado en un momento del año donde la economía del estudiante suele estar en rojo.
- 1.449 solicitudes corresponden a estudiantes de carreras terciarias.
- 1.363 solicitudes son de estudiantes de carreras universitarias.
- El resto del padrón incluye modalidades a distancia y estudiantes fuera de su localidad.
- La región Confluencia fue la que más postulaciones juntó, aunque hubo pedidos de toda la provincia.
- Los expedientes que aún no fueron aprobados siguen en revisión de documentación.
Desde el gobierno de Rolando Figueroa insistieron en que el objetivo principal del programa es bien concreto: que los jóvenes no abandonen la carrera en la recta final, cuando están por recibirse, porque el bolsillo no les da. Por eso la beca apunta a esos dos últimos años, una etapa donde muchos ya trabajan, ya tienen familia o ya están cansados y cualquier golpe económico los termina empujando afuera del aula.
En el barrio Confluencia, María Laura, mamá de un chico que estudia el profesorado de matemática en el instituto de formación docente, me contaba mientras tomaba un cortado en la esquina de su casa que ya cargó toda la documentación y que está esperando el cruce de papeles. 'Presenté todo en tiempo y forma, ahora me dicen que están revisando carpeta por carpeta; lo que pido es que no se demoren mucho, porque la cuota del alquiler no espera', resumió, con ese tono entre paciente y resignado que suele escucharse acá abajo cuando se habla de tiempos de la administración pública.
Una herramienta con nombre propio
El nombre del programa no es casual: lleva el de Gregorio Álvarez, figura histórica de la política neuquina, y se convirtió en una de las líneas de acompañamiento más visibles del esquema provincial de becas, justamente porque está pensado para esa franja de estudiantes que suelen quedar en el medio, entre los que ya tienen una carrera avanzada y los que recién empiezan, y que muchas veces son los más golpeados a la hora de sostener los gastos.
Ahora, con el cierre de la inscripción ya firme y el primer pago de octubre a la vuelta de la esquina, lo que queda por delante es la etapa más tediosa y a la vez más decisiva: la revisión de cada carpeta pendiente, la carga de los aprobados en el sistema de pagos y la confirmación de que la plata, efectivamente, llegue antes de que termine el mes a quienes más la necesitan en esta provincia donde ser estudiante, muchas veces, es una carrera aparte.
“El objetivo es que los jóvenes no abandonen sus estudios por dificultades económicas cuando están cerca de recibirse.”Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén
