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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Aftas en la boca: cuando un afta puede ser solo una molestia y cuando conviene ir al médico

Una guía para distinguir las lesiones bucales inofensivas de las que revelan un problema de fondo, con sus causas frecuentes, los déficits nutricionales más asociados y las señales de alerta que no conviene dejar pasar.

Por Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana · · hace 38 d
Aftas en la boca: cuando un afta puede ser solo una molestia y cuando conviene ir al médico

El sol de las siete de la tarde se filtraba por la ventana del consultorio cuando la odontóloga Laura Domínguez, de Wilde, le terminó de explicar a su paciente por qué esa llaga chica en la cara interna de la mejilla no era lo mismo que el herpes que le había salido años atrás en el labio. Las aftas, le dijo, son esas úlceras que aparecen adentro de la boca, muchas veces precedidas por un ardor o un hormigueo, con un centro blanquecino, gris o amarillento rodeado por un borde rojizo, y casi siempre se van solas en una o dos semanas. A diferencia del herpes labial, no salen en la superficie externa de los labios y no se contagian.

Cómo son y por qué aparecen

Las aftas se forman en la mucosa de las mejillas, debajo o encima de la lengua, en las encías, en el interior de los labios o en el paladar blando. Las más habituales son las llamadas menores: chicas, redondeadas, dolorosas pero de buen pronóstico, que curan sin dejar marca. Existe una variante mayor, menos frecuente, más profunda y molesta, cuya cicatrización puede extenderse hasta seis semanas. Y también hay una forma herpetiforme, compuesta por múltiples ulceraciones diminutas que tienden a agruparse, según detallan las fuentes especializadas.

Entre los desencadenantes más documentados están los traumatismos locales: morderse la mejilla, un cepillado demasiado agresivo, los roces con aparatos de ortodoncia o con prótesis mal ajustadas y las quemaduras por alimentos calientes. A eso se suman el estrés, el cansancio y los cambios hormonales vinculados a la menstruación o el embarazo.

La alimentación y lo que dice la evidencia reciente

La comida y el estado nutricional cumplen un papel relevante. Las carencias de hierro, ácido fólico, zinc, vitaminas del complejo B y vitamina D aparecen entre los factores relacionados con la aparición repetida de aftas. Un metaanálisis publicado en 2024 en la revista BMC Oral Health encontró que las personas con aftas recurrentes registraban con mayor frecuencia déficit de vitamina B12, bajas reservas de hierro medidas por ferritina y niveles reducidos de hemoglobina. Los autores aclararon que esa asociación no implica una causa directa y que, en algunos indicadores, la evidencia disponible sigue siendo limitada.

Cuando pueden estar hablando de algo más

Cuando las lesiones son múltiples o reaparecen con frecuencia, la explicación puede estar en una condición subyacente. Entre las enfermedades asociadas se cuentan la celiaquía, la enfermedad de Crohn, el lupus, la enfermedad de Behçet, la artritis reactiva, infecciones virales, bacterianas o fúngicas y estados de inmunidad debilitada, incluido el VIH/sida.

Señales de alerta para consultar

  • Una llaga que persiste más de dos o tres semanas sin mejorar.
  • Lesiones que se repiten con frecuencia o aparecen en mayor cantidad.
  • Aumento del tamaño o dolor que no cede con medidas habituales.
  • Dificultad para comer, hablar o tragar con normalidad.
  • Aparición simultánea de fiebre, pérdida de peso, diarrea o lesiones en otras partes del cuerpo.

Acá abajo, en los barrios del conurbano y del interior de la provincia, las consultas por aftas se multiplican en épocas de exámenes, de cierre de balances o de jornadas laborales largas. La recomendación de los profesionales es siempre la misma: si la lesión no se va en el plazo esperado, si vuelve a aparecer seguido o si viene acompañada de otros síntomas, la consulta con el odontólogo o con el médico clínico no puede postergarse.

“Cuando un paciente vuelve por tercera vez en el año con la misma molestia, algo más que un traumatismo menor está pasando, y hay que buscarlo.”Laura Domínguez, odontóloga de Wilde
EA
Esteban AlvaradoSociedad y vida cotidiana

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