Gimnasia aguantó el último minuto, Instituto volvió de un abismo y La Unión pasó por arriba
La sexta fecha de la Liga Nacional dejó tres triunfos locales con historias bien distintas: un final parejo, una remontada enorme y un dominio de principio a fin.
Gimnasia de Comodoro Rivadavia se quedó con el partido más cerrado de la noche al vencer 79-76 a Atenas en Córdoba. Todo se dio vuelta cuando Juan Pablo Arengo metió tres triples seguidos y puso el 69-68 con poco más de dos minutos por jugar. Ahí el campeón no se descontroló: un doble de Carlos Rivero, un recupero y un triple de Marcos Chacón armaron una ventaja de cinco puntos con 43 segundos en el reloj.
Gimnasia, sangre fría en el cierre
Rivero fue el máximo anotador del ganador con 18 puntos. Del otro lado, Arengo se llevó los aplausos con 28 unidades, la mayor cantidad de la cancha, y aun así no alcanzó para Atenas. Es un partido que se explica por los últimos dos minutos, nada más.
En Instituto la historia fue otra. Racing de Chivilcoy le pasó por encima en el primer cuarto y el local se fue abajo 32-12. Parecía un agujero difícil de salir, pero el equipo cordobés apretó la defensa en el complemento y encontró a la dupla Whelan-Vildoza. Así llegó al empate en 53, después se puso arriba 64-61 al cabo del tercer cuarto y cerró 75-71.
Instituto, la remontada de 20
- Gastón Whelan fue el jugador más valioso de la noche, con 21 de valoración.
- Vicente Garello firmó un doble-doble: 12 puntos y 10 rebotes.
- El déficit inicial fue de 20 puntos, cerrando el primer cuarto 32-12 abajo.
En Formosa, La Unión fue otra cosa. Desde el arranque impuso su juego interior con Elsener y Beavers, abrió 23-12 el primer cuarto y llegó a sacar 21 puntos de diferencia en el tercero. Argentino de Junín se acercó hasta 10 en el último cuarto, pero el local sostuvo la distancia y cerró 75-57. Los cinco titulares terminaron en doble dígito y Brandon Beavers fue MVP con 16 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias.
Si me preguntan a mí, me quedo con la remontada de Instituto. Me pone la piel de gallina ver a un equipo que estaba enterrado volver a creer hasta el final. Los tres locales sumaron puntos importantes y los tres ya están en la tabla de la Liga Nacional, pero la noche tuvo esa emoción de la que uno se acuerda.
